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Es quizás una practica algo
generalizada que el conocimiento de algo específico nos imponga la sensación de haber
capturado la comprensión de el tema al que se refiere.
La información parcial, si no es
presentada como tal, puede inducir a la creencia de que se conoce lo suficiente de un
tema, esto es comprobado no solo en el análisis de algunas noticias, sino también en el
conocimiento técnico y empresarial.
Por ejemplo podemos decir los
siguiente sin margen de error: "las veces en que un campo electromagnético cambia de
dirección, en la unidad de tiempo, a la velocidad de la luz, es lo que se denomina una
frecuencia", pero ésta información es incompleta si omitimos decir que es una
unidad de tiempo, que es un campo electromagnético, que es una dirección y que es la
velocidad de la luz pero, para hablar de algunos de éstos elementos, como por ejemplo: la
velocidad de la luz, tenemos que hablar en primer lugar de que: es la velocidad y para
hablar de la velocidad debemos hablar de dos dimensiones: el espacio y el tiempo y al
hablar de esto último nos estamos vinculando al concepto de "unidad de tiempo, y
así sucesivamente.
Estas consideraciones, cuyo
conocimiento no es esencial para los negocios de las comunicaciones en general, si lo es
para el especialista que debe recomendar a los accionistas de una empresa si el servicio
que pretenden ofrecer será utilizando o no frecuencias. Y para esto no solamente importan
las circunstancias y saber cuanto vale acceder y mantenerse en una lugar del espectro
radioeléctrico, sino que también es necesario saber que ocurrirá en el servicio y en
éste recurso dentro de algunos años, todo lo cual solo puede dilucidarse no con un
excelente plan de negocios que contenga una ecuación económico financiera aceptable en
materia de lucro y/o acumulación de potencial empresario, sino conociendo las tendencias
mundiales de consumo, su dirección, su sentido, su intensidad y su permanencia en el
tiempo y, además que ocurrirá con el recurso que se utiliza. Todo esto solo puede
dilucidarse con equipos multidisciplinarios de análisis, prognosis y
previsibilidad.
Podríamos preguntarnos a que lugar
de Buenos Aires, un titular de una licencia de radiodifusión sonora , puede concurrir
para informarse de primera mano hacia donde se dirige el negocio que a él le interesa.
Nuestro país cuenta con delegados
que concurren a las conferencias periódicas mundiales en las que se debaten los temas de
las radiocomunicaciones, fijas o móviles, allí se conoce hacia donde se irá o hacia
donde se intentará ir en esta materia, además de decidirse sobre un tema que ,por hoy,
es el más regulado a nivel mundial .
Me informan que en la última
conferencia mundial de Radio de Estambul, se ha constatado que un importante número de
delegaciones de algunos países pugnan por el que se instale el tema de atribuciones de
frecuencias para radiodifusión sonora en onda corta para frecuencias de menos de 30
Megahertz.
Que se realizará desde nuestro
país en el tema?. Considero que deben existir empresarios que dedicados ala
radiodifusión sonora en onda larga pueden tener interés en ingresar a partir del año
2004 en su negocio en la onda corta, ya que los mercados se han extendido y además
deberían tener interés en cual será la regulación en éste sector, donde seguramente
no debería estar excluida la publicidad comercial, en el propio u otro idioma.
Considero que se debería instalar
un foro respecto a éste tema e impulsar a nuestros empresarios para incursionar en tan
delicado e importante negocio, como también lo será en menos de una década la
radiodifusión sonora en FM pero con modulación digital.
La radiodifusión sonora en onda
corta resurgirá con un perfil de ingreso a los mercados y esto es también de interés de
las Administraciones de todos los países.
El futuro nuevo escenario de la
onda corta, generará la necesidad de migraciones respecto a los prestadores y usuarios de
estas frecuencias menores a 30 Mghz. Y quizás estas migraciones ofrezcan resistencia ,
todo lo cual se debe prever y considerarse con la suficiente antelación teniéndose en
cuenta la incidencia que éste fenómenos producirá también en la industria de la
producción de equipos de radiodifusión y receptores de radio, a nivel sectorial.
Pero, primordialmente debemos
consensuar en el país cuales de las frecuencias nos interesan, las coberturas que
pretendemos alcanzar y como se participará en la puja de decisiones en el tema a nivel
mundial; sobre éste tema la Administración debe tomar decisiones conjuntamente con
nuestros empresarios y conjugar políticas comunes con otros países, cuando esto sea
posible.
Las migraciones en frecuencias no
tienen porque ser traumáticas, deben ser previstas e implementadas para generar riquezas
tangibles y verificables casi en lo inmediato. Es una oportunidad propicia para tomar la
iniciativa con suficiente tiempo por delante para poner a prueba nuestra capacidad de
negociación a nivel local e internacional en consonancia con el sector empresario.
Cuando existe un interés que pueda
ser tipificado como estratégico, es por la existencia de su extensión mas allá de
nuestras fronteras domésticas. Por ejemplo suele decirse que las normas nacionales en
materia de comunicaciones son de aplicación en el territorio de Argentina pero, considero
que no se ha tenido en cuenta que en materia de comunicaciones de radio, fijas o móviles,
cuando la recepción está fuera de nuestro país, es de responsabilidad del gobierno
Argentino, en ese lugar extraterritorial, lo que allí se verifique
Existe también la cuestión de
acceso a la información, sea ésta confidencial o no. Quién está en condiciones de
otorgar esta categoría a una comunicación es el propio interesado o la Administración.
Si por ejemplo, a alguien se le encomienda verificar en el espectro radioeléctrico que no
se curse trafico ilegal, la única forma de hacerlo es escuchando, no conozco otra manera.
Si además se instruye que el trafico encriptado que se identifique, no debe ser
desencriptado, esto es insuficiente; porque, para no desencriptar, primero se debe
determinar que el trafico contiene esta característica, pero no impide que se identifique
al usuario que otorga a su trafico tal naturaleza, lo que de por sí es sumamente
delicado.
El escuche es una medida
técnicamente pasiva, la interferencia es una medida activa que implica emisión. Fue un
ingeniero británico el que introdujo la primera innovación tecnológica de una acción
pasiva para determinar una emisión ilegal de origen extraterritorial, identificando al
destinatario de la emisión, es decir al receptor y en consecuencia a la persona
destinataria del mensaje. Procedió, este importante técnico, del cual Echelón fue una
consecuencia, quizás nacida en Australia, de la siguiente forma: Todo receptor de radio,
en su etapa osciladora EMITE una señal equivalente a la recepcionada, el mencionado
ingeniero, diseñó un receptor para captar esta débil señal procedente del receptor y
su localización, por medio de la utilización de un móvil "transparente" (de
fibra de vidrio" permitió individualizar al destinatario del mensaje radiado desde
otro país. Este paso significó un enorme salto en las políticas de inteligencia de
señales que luego se desarrollaron abrumadoramente.
Sería propicio que en materia de
radiodifusión sonora de onda corta, implementemos una política de inteligencia
estratégica en benéfico de nuestros intereses, esos intereses son los de nuestra gente,
entre nuestra gente están nuestros empresarios, especialistas e inversores.
Hoy es imposible analizar éstos
temas unilateralmente. Se necesitan especialistas en ingeniería, en derecho, en
sociología, en comercio exterior y en políticas de los organismos internacionales. Ahora
tenemos una buena oportunidad de crear para beneficio de nuestros intereses.
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