BREVE  CONVERSACIÓN CON EL FUTURO PRESIDENTE ARGENTINO y UNA ILUSION.

Por Juan Romero de Dios
08/10/02

Importancia de las nuevas tecnologías en los procesos de desarrollo social

Las nuevas tecnologías han tenido una presencia definitiva en el perfil y el funcionamiento de los medios de comunicación en el mundo. Sobre todo porque muchas de ellas están profundamente ligadas a la comunicación y la circulación de información, al soporte de la microelectrónica y al contexto de la cultura digital.

Muchos son los interrogantes que estas nuevas tecnologías le han abierto a la información: desde la relación entre contenidos y soporte tecnológico ( fundamental, por ejemplo, en grandes fusiones de empresas) hasta el acceso social a la información, los nuevos sistemas de propiedad y derechos de autor, las relaciones con la intimidad y el control social.

“extracto de www.fundeso.org


Sabe Señor. ?, la gente odia, además de ciertas conductas, a los entes de regulación. Cualquier encuesta, aunque sea parcial, lo confirmaría. Se podría tratar de las mismas empresas encuestadoras que presenten esta realidad de su posible triunfo. Es cierto.

Ese sentimiento se fue abonando de a poco, casi imperceptiblemente y para desgracia de todos, inclusive para quienes en ellos trabajan.

Es porque han comprobado que no  actuaron con equidad, eficacia y eficiencia y, no ha podido comprobar que les son útiles en su vida cotidiana. Y no es culpa de una persona, ni de quienes quisieron cambiar las cosas, es culpa de una forma de apreciar los derechos de cada uno y el de todos; es un problema de equivocada apreciación de lo que significa la justicia distributiva y la siempre olvidada justicia conmutativa. Es un problema básico. Un problema conceptual y de aptitud de abstracción.

He repasado las declaraciones y opiniones de nuestros compatriotas que pujan  por establecerse en la conducción del gobierno de nuestro país.

Me ha llamado la atención la ausencia de la explicitación de planes o, al menos , propósitos que tengan como objeto el tema científico tecnológico en general y en tal plexo, el tema de las telecomunicaciones – como industria y como servicio -.

No es muy árido ni arduo llegar a información esencial sobre lo que tales temas hacen a la conformación del real poder político de una comunidad, de una nación, de su gobierno.

No creo que esta ausencia también esté instalada en las inquietudes de los futuros gobernantes. Creo, sin embargo que estos temas son de tal naturaleza que se ha percibido lo complejo de su abordaje; aunque solo se trate de la conformación de un cuadro de situación en el país y sus vinculaciones con la situación continental y mundial.

Esta sola tarea es compleja, densa y, por demás interesante. Ella puede dar un resultado ineludible: el poder y el sistema que sustenta a  ese  poder, están fuerte y extensamente otorgados y condicionados por el tema que aquí discuto. Pero no en el corto plazo, si en el mediano y largo plazo y, cuatro años, es menos que un mediano plazo.

En tal criterio, deviene en no muy urgente discutir “ahora” estos temas. Lo mismo se decía en 1983, cuando un informe de la Organización Internacional del Trabajo se expedía sobre las consecuencias de las nuevas tecnologías, cuyas consecuencias se comenzaron a soportar por Argentina casi una década después.

Fue luego de 1984 que se comenzó a hablar de una nueva disciplina, : los “nuevos materiales” y de ésta surgieron los poderosos micro chips que durante los primeros años crearon nuevas edades tecnológicas en las PC.

Esas nuevas PC  fueron la causa de otros cambios, aún vigentes, y un mundo “virtual” se instaló.

Pero esa virtualidad, articulada de forma tal que reduce la tensión y crea auto satisfacción, conspiró contra la movilización de personas que no solo deseaban “usar” la nueva tecnología, sino ocuparse de “crear” una nueva.

El uso de las nuevas tecnologías genera, en mi opinión, la creencia de que uno es “parte del cambio”, cuando en realidad es objeto y no sujeto del mismo.

Sin investigación y propio desarrollo tecnológico es imposible contar con propio valor agregado a nuestros productos exportables, no podremos contar con una industria eficiente y con robótica, no podremos contar con un complejo electrónico ni con un sistema de producción para la defensa ni podremos contar con la suficiente y necesaria autonomía mínima para ser interlocutores válidos en cualquier escenario internacional.

Todos los ciudadanos argentinos que aspiran a la máxima responsabilidad ejecutiva del gobierno de mi Argentina, han pasado o están en la función pública.

Por eso no puede aducirse que ignoran la importancia de estos temas. Al menos, en el gobierno de las Provincias, se han discutido estos temas, aunque se partiera de los llamados contenidos, se arriba al tema del “continente”, éste es nada mas y nada menos que un tema tecnológico.

El soporte de señales, alambricas, ópticas o inalámbricas, su generación, distribución, alcance, búsqueda, disponibilidad y , marcos regulatorios que inciden en la producción de bienes y servicios, es decir en el trafico jurídico comercial. Y en la disponibilidad plena de tecnología en el país.

Considero, distinguido señor que aspira a la Presidencia del Gobierno de la Nación Argentina, que estos temas no son menores. El afrontarlos , aunque sea para configurar ese cuadro de situación se crearan amigos y adversarios, dentro y fuera del país; porque esta actitud señalará una vocación y esa vocación esta muy firmemente teñida de lo que aspiramos a convertirnos: en una Nación.

También usted, señor futuro Presidente, al asumir su responsabilidad en ese hermoso salón que esta en una Casa ya histórica, recibirá deseos de éxito en su gestión, con  la indiferencia de muchos y la algarabía de sus partidarios. Pero, le ruego, no olvide, que esa facultad que recibe con su juramento no es el poder; es mas que una formalidad: es una posibilidad de disponer del poder, por el pueblo, para el pueblo y con el pueblo.

No podemos compararnos con otras naciones, para extraer de sus experiencias el camino que debemos recorrer. Ese camino, para ellos comenzó con una base industrial muy sólida y con propia tecnología o al menos, con un poder financiero local muy fuerte que les permitió obtener un lugar fuera del hambre, la desocupación, la desnutrición y escuelas desmoronadas y pudieron comprar el derecho al uso de esas nuevas tecnologías o intentar incursionar en su producción.

Nuestro camino podría ser muy distinto, ya suficiente llanto y sangre hemos padecido y, quizás, todos podamos ahora dar el suficiente sudor para construir un camino genuino que, será reconocido como tal. Por ser solo justo y así percibirlo fuertemente todos.

Por eso, antes que usted sea elegido en las urnas, antes que llegue ese día tan especial para todos, le pido que medite sobre estas líneas.

Que no tienen el propósito de crear otros problemas, si el de crear nuevas y futuras ilusiones en esos pibes de mi Patria, su Patria, donde el nuevo trabajo no es posible sin el dominio no solo del conocimiento, sino de la disponibilidad de bienes tangibles e intangibles muy abstractos pero, decisivos.

Hoy me permito solicitarle que, de entre sus mas allegados, de confianza, indique que alguien, aunque sea un puñado de sólidos especialistas comiencen a reflexionar sobre estos temas para producir un pequeño pero vital informe: un diagnóstico, un proyecto, vías de acción.

Ese pequeño pero vital informe, es el futuro posible o imposible de Argentina. Y en el quizás radique parte de su éxito o de su fracaso, que no será solo suyo, sino el de todos.

O somos solo un lugar en la geografía del mundo o bien, vamos caminos de ser una Nueva y Gloriosa Nación, como lo dice nuestro Himno Nacional.

El mismo que se entonará el día que usted asuma. Y cuando, entre otros dignatarios, los señores presidentes del Uruguay y del Brasil lo saluden en un lugar privilegiado, en esos dos saludos, mírelos firmemente, en el marco del protocolo es posible, es posible que su mirada les diga que lo que han dicho no lo merecemos. Y sientan vergüenza.

Ese mensaje debe estar en su mirada, y el apretón de manos y algún abrazo lo confirmarán a usted, frente a nosotros, aunque no lo hemos votado.

Y yo voy a ir, aunque no lo vote a usted, si usted gana, voy a ir a la Avenida de Mayo. Voy a ir con una ilusión, voy a ir para verlo y mirar en sus ojos si persiste esta determinación que hoy tiene.

Porque tengo una ilusión.

Y escucharé la diana de atención de ese Granadero, que anuncia que usted ya llega en ese coche descubierto. Escoltado por dos escuadrones con la fanfarria marcial y que emociona, gallardos, como trataré de estar yo, con una escarapela y mi mejor ropa, aunque no lo haya votado pero, con una ilusión.

Y, lo veré pasar, saludando con sus manos, rumbo a su despacho oficial, desde el Palacio Legislativo Nacional y trataré de escrutar en su mirada si mi ilusión es válida y, como sus partidarios, correré por la vereda de la Avenida de Mayo, para seguir mirándolo, sabe?, por mi ilusión. Hasta que mi edad me fatigue. No a mi ilusión.

Y volveré agitado a mi casa, y tomaré un sobre y escribiré en el una dirección de un país muy lejano, donde hace ahora mucho frío, mientras en la radio escucho los juramentos y los aplausos, y los vivas y la alegría de la gente en ese hermoso Salón Dorado.

Y en esta ilusión que hoy tengo, señor futuro presidente de mi Patria, comenzaré a escribir una carta, y le  diré  que:

“ es posible Rita que puedas volver junto a nosotros, porque creo que estamos por comenzar a reconstruir una Nación, y podrás encontrar un trabajo; hoy tuve ese fuerte presentimiento, lo leí en unos ojos, aquí, en la Avenida de Mayo hoy al mediodía:

te mando un beso:

....Papa ”

Esa es mi ilusión, señor futuro Presidente de la Nación. Es muy pequeña; es una ilusión,  como la de reconstruir el lugar de mi empleo.

Es,.. solo una breve y posible carta. Como esta conversación.