APUNTES PARA ABOGADOS, MAGISTRADOS Y FISCALES

Por Juan Romero de Dios
24/09/02

Dedico estos ensayos al personal docente de la Escuela de Defensa Nacional. de la Escuela Nacional de Inteligencia y a la planta de profesionales de la Comisión Nacional de Comunicaciones – CNC - de la Republica Argentina.

APUNTES “NECESARIAMENTE TÉCNICOS”, PARA ABOGADOS, MAGISTRADOS Y FISCALES QUE SE ESPECIALIZAN EN TEMAS DE RADIO COMUNICACIONES Y, SIN LOS CUALES NO SE LLEGAN A COMPRENDER MUCHOS FENÓMENOS, COMO LA INTERMODULACION, EL NIVEL RUIDO O LA NATURALEZA Y, FUNDAMENTALMENTE, LAS ACCIONES U OMISIONES DE LAS PERSONAS, Y QUE TIENEN RELACION CON TEMAS VITALES DEL TRAFICO JURÍDICO COMERCIAL, LA SEGURIDAD Y LA DEFENSA EN TODO EL MUNDO.

TELECOMUNICACIONES DEFENSA Y SEGURIDAD SON UN TRÍPODE INSEPARABLE QUE TIENEN ADEMÁS, UN COMUN DENOMINADOR, LA INTELIGENCIA ESTRATEGICA. TAN AUSENTE HOY EN NUESTRA PATRIA COMO DISCIPLINA PARA IDENTIFICAR CONFLICTOS Y OPORTUNIDADES PARA BIEN DE NUESTRA NACIÓN.

Dr. Juan de Dios Romero
Buenos Aires, Septiembre de 2002.-
Juan869@hotmail.com


Frecuencia: es el término empleado en física para indicar el número de veces que se repite en un segundo cualquier fenómeno periódico.
Las frecuencias de los objetos oscilantes abarcan una amplísima gama de valores. Las veloces oscilaciones electromagnéticas de los rayos gamma pueden tener frecuencias de 1020 o más. En casi todas las formas de vibración mecánica existe una relación entre la frecuencia y las dimensiones físicas del objeto que vibra.

En todas las clases de movimiento ondulatorio, la frecuencia de la onda suele darse indicando el número de crestas de onda que pasan por un punto determinado cada segundo. La velocidad de la onda y su frecuencia y longitud de onda están relacionadas entre sí. La longitud de onda (la distancia entre dos crestas consecutivas) es inversamente proporcional a la frecuencia y directamente proporcional a la velocidad. En términos matemáticos, esta relación se expresa por la ecuación v = ? f, donde v es la velocidad, f es la frecuencia y ? (la letra griega lambda) es la longitud de onda. A partir de esta ecuación puede hallarse cualquiera de las tres cantidades si se conocen las otras dos.

La frecuencia se expresa en hercios (Hz); una frecuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo u oscilación por segundo. Las unidades como kilohercios (kHz) -miles de ciclos por segundo-, megahercios (MHz) -millones de ciclos por segundo- y gigahercios (GHz) -miles de millones de ciclos por segundo- se usan para describir fenómenos de alta frecuencia como lo son ondas de radio. Estas ondas y otros tipos de radiación electromagnética pueden caracterizarse por sus longitudes de onda o por sus frecuencias. Las ondas electromagnéticas de frecuencias extremadameuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo u oscilación por segundo. Las unidades como kilohercios (kHz) -miles de ciclos por segundo-, megahercios (MHz) -millones de ciclos por segundo- y gigahercios (GHz) -miles de millones de ciclos por segundo- se usan para describir fenómenos de alta frecuencia como lo son ondasuuenciuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo uuencia de 1 Hz signuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo u oscilación por segundo. Las unidades como kilohercios (kHz) -miles de ciclos por segundo-, megahercios (MHz) -millones de ciclos por segundo- y gigahercios (GHz) -miles
UHF: acrónimo en inglés de Ultra High Frequency, frecuencia de radio de onda corta comprendida entre 300 megahercios (MHz) y 3.000 MHz. Esta frecuencia se utiliza para modulación de frecuencia FM y de radioaficionados así como para transmisión de televisión.

CB, banda ciudadana: son los canales utilizados para comunicaciones bidireccionales de corto alcance, tanto profesionales como personales. La CB Banda Ciudadana, o CB Radio como se la conoce popularmente, nació en Estados Unidos en 1947 con la concesión de licencias al público en general en la banda UHF (frecuencia ultraalta) de los 460-470 MHz. Se utilizó principalmente en coches, camiones, domicilios particulares, empresas y fábricas que no disponían de teléfono inalámbrico. A principios de los años 80 operaban en Estados Unidos más de 20 millones de equipos CB con 40 canales; esta tendencia se reprodujo pocos años más tarde en Europa y otras zonas del mundo. La moda de los CB comenzó a declinar a mediados de los años 80.

Los transmisores CB más modernos utilizan un circuito de síntesis digital con dos cristales que generan las 80 frecuencias básicas de un sistema de 40 canales, con tecnología de chips de silicio en circuitos integrados.

Los transmisores de banda ciudadana, que tienen su potencia de entrada limitada a 5 vatios y la de salida a 4 vatios, tienen un alcance máximo de unos 24 km.

Telecomunicación: Toda transmisión, emisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes, sonidos o informaciones de cualquier naturaleza por hilo, radioelectricidad, medios ópticos u otros sistemas electromagnéticos.

Ondas radioeléctricas u ondas hertzianas: Ondas electromagnéticas, cuya frecuencia se fija convencionalmente por debajo de 3.000 GHz, que se propagan por el espacio sin guía artificial.
Radiocomunicación: Toda telecomunicación transmitida por medio de ondas radioeléctricas.

Interferencia: Efecto de una energía no deseada debida a una o varias emisiones, radiaciones, inducciones o sus combinaciones sobre la recepción en un sistema de radiocomunicación, que se manifiesta como degradación de la calidad, falseamiento o pérdida de la información que se podría obtener en ausencia de esta energía no deseada.

Interferencia perjudicial: Interferencia que compromete el funcionamiento de un servicio de radionavegación o de otros servicios de seguridad o que degrada gravemente, interrumpe repetidamente o impide el funcionamiento de un servicio de radiocomunicaciones legalmente establecido.

Servicio de aficionados: Servicio de radiocomunicación que tiene por objeto la instrucción individual, la intercomunicación y los estudios técnicos, efectuados por radioaficionados, esto es, por personas debidamente autorizadas de conformidad con el presente Reglamento, que se interesan por la radiotecnia con carácter exclusivamente personal y sin fines de lucro.

Estación radioeléctrica: Uno o más transmisores o receptores, o una combinación de transmisores y varios receptores, incluyendo las instalaciones accesorias, necesarias para asegurar un servicio de radiocomunicación o el servicio de radioastronomía en un lugar determinado.

Estación de aficionado: Estación radioeléctrica del servicio de aficionados.

Estación fija de aficionado: Toda estación de aficionado utilizada con carácter permanente en una ubicación determinada.

Estación móvil de aficionado: Toda estación de aficionado destinada a ser utilizada en movimiento o mientras esté detenida en puntos no determinados.

Estación transportable de aficionado: Toda estación fija de aficionado, cuya utilización se realiza con carácter temporal en ubicación distinta de la habitual, con prohibición de utilizarla durante su traslado.

Estación portátil: Estación móvil de aficionado que posee antena y fuente de energía incorporadas al propio equipo.

Asociación de Radioaficionados reconocida: Toda asociación legalmente constituida y reconocida como tal por la Secretaría General de Comunicaciones, por figurar en sus Estatutos como finalidades especificas las propias del servicio de aficionados.

Estación colectiva de aficionado: Toda estación de aficionado cuya titularidad corresponde a una asociación de radioaficionados reconocida.

Estación repetidora: Toda estación colectiva fija de aficionado, cuyo funcionamiento se basa en la retransmisión automática de las emisiones de aficionado recibidas en la estación y cuyo objeto es ampliar el alcance de las comunicaciones.

Radiobaliza: Estación colectiva fija de aficionado destinada a realizar estudios de propagación, y cuyo funcionamiento se basa en la emisión automática de señales de identificación.

CARACTERISTICAS DE LAS ESTACIONES DE RADIO
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1.1. Anchura de banda necesaria: Para una clase de emisión dada, anchura de la banda de frecuencias estrictamente suficiente para asegurar la transmisión de la información a la velocidad y con la calidad requeridas en condiciones especificas.

1.2. Anchura de banda ocupada: Anchura de la banda de frecuencias tal que, por debajo de su frecuencia límite superior, se emitan potencias medias iguales cada una a un 0,5 por 100 de la potencia media total de una emisión dada.

1.3. Frecuencias características: Frecuencia que puede identificarse y medirse fácilmente en una emisión determinada. Una frecuencia portadora puede designarse, por ejemplo, como una frecuencia característica.

1.4. Potencia de un transmisor radioeléctrico: Siempre que se haga referencia a la potencia de un transmisor radioeléctrico, ésta se expresará, según la clase de emisión, en una de las formas siguientes, utilizando para ello los símbolos convencionales que se indican:
Potencia en la cresta de la envolvente (PX o pX).
Potencia media (PY o pY).
Potencia de la portadora (PZ o pZ).
Las relaciones entre la potencia en la cresta de la envolvente, la potencia media y la potencia de la portadora, para las distintas clases de emisión, en condiciones normales de funcionamiento y en ausencia de modulación, se indican en las Recomendaciones del CCIR.
En las fórmulas, el símbolo p indica la potencia en vatios y el símbolo P la potencia en decibelios relativa a un nivel de referencia.

1.4.1. Potencia en la cresta de la envolvente: La media de la potencia suministrada a la línea de alimentación de la antena por un transmisor en condiciones normales de funcionamiento, durante un ciclo de radiofrecuencia, tomado en la cresta más elevada de la envolvente de modulación.

1.4.2. Potencia media: La media de la potencia suministrada a la línea de alimentación de la antena por un transmisor en condiciones normales de funcionamiento, evaluada durante un intervalo de tiempo suficientemente largo comparado con el período correspondiente a la frecuencia más baja que existe realmente como componente en la modulación.

1.4.3. Potencia de la portadora: La media de la potencia suministrada a la línea de alimentación de la antena por un transmisor durante un ciclo de radiofrecuencia en ausencia de modulación.

1.4.4. Ganancia de una antena: Relación, generalmente expresada en decibelios, que debe existir entre la potencia necesaria a la entrada de una antena de referencia sin pérdidas y la potencia suministrada a la entrada de la antena en cuestión, para que ambas antenas produzcan, en una dirección dada, la misma intensidad de campo, o la misma densidad de flujo de potencia, a la misma distancia. Salvo que se indique lo contrario, la ganancia se refiere a la dirección de máxima radiación de la antena. Eventualmente puede tomarse en consideración la ganancia para una polarización especificada.
Según la antena de referencia elegida, se distingue entre:
a) La ganancia isótropa o absoluta (Gi), si la antena de referencia es una antena isótropa aislada en el espacio.
b) La ganancia con relación a un dipolo de media onda (Gd), si la antena de referencia es un dipolo de media onda aislado en el espacio y cuyo plano ecuatorial contiene la dirección dada.
c) La ganancia con relación a una antena vertical corta (Gv), si la antena de referencia es un conductor rectilíneo mucho más corto que un cuarto de longitud de onda y perpendicular a la superficie de un plano perfectamente conductor que contiene la dirección dada.

1.4.5. Potencia isótropa radiada equivalente (p.i.r.e.): Producto de la potencia suministrada a la antena por su ganancia con relación a una antena isótropa en una dirección dada (ganancia isótropa o absoluta).

1.4.6. Potencia radiada aparente (p.r.a.): Producto de la potencia suministrada a la antena por su ganancia con relación a un dipolo de media onda en una dirección dada.

1.4.7. Medición de potencia: La medición de la potencia de emisión de un equipo de aficionado se realizará, siempre que ello sea posible, con relación a la potencia de la portadora. En las clases de emisión en las que la portadora está suprimida o reducida más de 6 dB, la medición se realizará con relación a la potencia en la cresta de la envolvente.

1.5. Emisión fuera de banda: Emisión en una o varias frecuencias situadas inmediatamente fuera de la anchura de banda necesaria, resultante del proceso de modulación, excluyendo las emisiones no esenciales.

1.6. Emisión no esencial: Emisión en una o varias frecuencias situadas fuera de la anchura de banda necesaria, cuyo nivel puede reducirse sin influir en la transmisión de la información correspondiente. Las emisiones armónicas, las emisiones parásitas, los productos de intermodulación y los productos de la conversión de frecuencias están comprendidos en las emisiones no esenciales, pero están excluidas las emisiones fuera de banda.

Nomenclatura de las bandas de frecuencias y de las longitudes de onda empleadas en las radiocomunicaciones.

4 VLF 3 a 30 KHz Ondas miriamétricas B.mam
5 LF 30 a 300 KHz Ondas kilométricas B.km
6 MF 300 a 3.000 KHz Ondas hectométricas B.hm
7 HF 3 a 30 MHz Ondas decamétricas B.dam
8 VHF 30 a 300 MHz Ondas métricas B.m
9 UHF 300 a 3.000 MHz Ondas decimétricas B.dm
10 SHF 3 a 30 GHz Ondas centimétricas B.cm
11 EHF 30 a 300 GHz Ondas milimétricas B.mm
12 --- 300 a 3.000 GHz Ondas decilimétricas ---

Nota 1: La "banda N" (N = número de la banda) se extiende de 0,3 x 10N Hz a 3 x 10N Hz.
Nota 2: Prefijos K = kilo (103), M = mega (106), G = giga (109).


Toda estación de radioaficionado dispone de un distintivo o indicativo de llamada con el que se identifica. Los prefijos de estos indicativos han sido atribuidos a nivel mundial por la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Por ejemplo, los indicativos de llamada cuyas primeras letras son AA, AL, K, N o W pertenecen a Estados Unidos de América. Uno de los indicativos de llamada más conocidos en el mundo entero es W1AW que pertenece e identifica a la estación de la American Radio Relay League, la asociación norteamericana de radioaficionados y que se erigió en memoria del fundador de esta asociación, Hiram Percy Maxim.

Los radioaficionados viven tan identificados con el indicativo de llamada de su estación propia que casi siempre persona e indicativos van íntimamente ligados en la mente de los amigos colegas.

El rey Hussein de Jordania es un radioaficionado al que se le conoce sencillamente por JYI entre todos sus amigos del éter. Otro tanto ocurre con el rey de España, Juan Carlos, EA0JC; con el ex presidente de la república de Italia, Francesco Cossiga, cuyo indicativo de llamada es I0FCG. Y al igual que coexisten reyes, políticos prominentes y artistas famosos en las filas de la radioafición, éstas se nutren en su mayoría de personas de todos los niveles sociales, de todas las edades, desde adolescentes hasta «mayores» que sobrepasaron los ochenta años y que disfrutan con la radio. Y muchos minusválidos cuya única fuente de diversión es la radio.

La electrónica, aparece rodeada de cierto halo de misterio para la mayoría de la gente, a pesar de que tiene un papel primordial en la vida cotidiana. Un lego en la materia experimenta confusión ante palabras tales como voltio, ohmio o amperio. Pero una vez que alguien explica con un lenguaje llano los conceptos fundamentales, dichos vocablos pierden todo su ocultismo y ya no inspiran temor alguno.
La radioafición constituye un mundo fascinante en constante evolución. El impacto tecnológico de las últimas décadas ha inducido en él de una forma particularísima. Si bien el concepto de radioaficionado es básicamente el mismo, es decir, siguen efectuándose comunicaciones por medio de las ondas hertzianas, muchas otras circunstancias han variado. Los receptores y emisores han pasado a formar unidades denominadas transceptores, y su tamaño, gracias a la integración, se ha reducido considerablemente. El radioaficionado ha introducido la comunicación por imagen y, con la aparición del compùtador personal, la información codificada.
Se han conquistado frecuencias mucho más altas que la onda corta, llegándose a transmitir en microondas. Se utilizan satélites artificiales e incluso la Luna como repetidor pasivo para enlazar dos radioaficionados distantes hasta 17.000 kilómetros.

Los radioaficionados pertenecen a todo estamento social y cultural. Muchos proceden de la banda ciudadana, cuyas limitaciones de potencia y alcance no satisfacen sus aspiraciones de comunicación. Otros provienen de la escucha de la onda corta o afición denominada diexismo, que consiste en escuchar estaciones de radiodifusión de todo el mundo. Algunos se hacen radioaficionados tan pronto tienen edad para presentarse a exámenes de obtención de licencia, edad que en Argentina es de 18 y por ejemplo en España es de 15 años. Otros se examinan a los 65 años, con motivo de su retiro laboral y para ocupar el tiempo en algo interesante.

Sólo se puede comprender lo que es la radioafición en la actualidad, estudiando como nació y evolucionó a lo largo de algo más de un siglo.
He aquí una pequeña reseña histórica de los procesos que nos fueron llevando a la radio actual:
* Michael Faraday, trabajando como ayudante de sir Humphry Davy realizó investigaciones en los campos de la electricidad y el magnetismo. En 1821 trazó el campo magnético alrededor de un conductor por el que circula una corriente eléctrica (la existencia del campo magnético había sido observada por vez primera por el físico danés Hans Christian Oersted en 1819). En 1831 Faraday descubrió la inducción electromagnética, y el mismo año demostró la inducción de una corriente eléctrica por otra. Durante este mismo periodo de trabajo, investigó los fenómenos de la electrólisis y descubrió dos leyes fundamentales.

Al experimentar con el magnetismo, Faraday realizó dos descubrimientos de gran importancia. Uno fue la existencia del diamagnetismo y el otro fue comprobar que un campo magnético tiene fuerza para girar el plano de luz polarizada que pasa a través de ciertos tipos de cristal.

Además de muchos artículos para publicaciones especializadas, Faraday escribió Manipulación química (1827), Investigaciones experimentales en electricidad (1844-1855) e Investigaciones experimentales en física y química (1859).

* En 1964 James Clerk Maxwell presentaba su teoría de (Electricidad y Magnetismo) a la Real Sociedad de Londres. Maxwell amplió la investigación que Michael Faraday había dirigido en los campos electromagnéticos, demostrando la relación matemática entre los campos eléctricos y magnéticos. Esta teoría, obtenida por cálculo matemático puro, predecía la posibilidad de crear ondas electromagnéticas y su propagación en el espacio.

Maxell También mostró que la luz está compuesta de ondas electromagnéticas. Su obra más importante es el Treatise on Electricity and Magnetism (Tratado sobre electricidad y magnetismo , 1873), en donde, por primera vez, publicó su conjunto de cuatro ecuaciones diferenciales en las que describe la naturaleza de los campos electromagnéticos en términos de espacio y tiempo. Maxwell nació en Edimburgo y estudió en las universidades de Edimburgo y Cambridge. Fue profesor de física en la Universidad de Aberdeen desde 1856 hasta 1860. En 1871 fue el profesor más destacado de física experimental en Cambridge, donde supervisó la construcción del Laboratorio Cavendish.

* El alemán Heinrich Hertz realizó la primera transmisión sin hilos, en 1887, demostrando que la electricidad puede transmitirse en forma de ondas electromagnéticas, las cuales se propagan a la velocidad de la luz y tienen además muchas de sus propiedades. En su honor se denominarían ondas hertzianas a lo descrito.

Estas primeras transmisiones estaban constituidas por simples impulsos, obtenidos mediante poderosas descargas eléctricas de corriente almacenadas en condensadores o botellas de Leyden. Una espira de alambre conductor, situada a pocos metros de la descarga, producía una descarga menor entre sus extremos abiertos. Este fenómeno comenzó a mostrar la resonancia eléctrica, que fue estudiada por Marconi, el cual en Bolonia (Italia) en 1896 y con sólo 20 años de edad conseguía sus primeros comunicados prácticos. En 1898 su transmisión cruzaría el canal de la Mancha con 130 kilómetros.
La longitud de onda utilizada estaba situada por encima de 200 metros, lo que obligaba a utilizar antenas de colosales dimensiones. El receptor basaba su funcionamiento en el denominado cohesor. Brandley y Lodge fueron dos de sus principales perfeccionadores. En esencia, el cohesor estaba constituido por un tubo de vidrio, lleno de limaduras de hierro, el cual en presencia de una señal de alta frecuencia, procedente de la antena, se volvía conductor y permitía el paso de una corriente que accionaba un timbre. Cuando desaparecía la corriente el cohesor seguía conduciendo, por lo que debía dársele un golpe para que se desactivara. Estos detalles dan una idea de las dificultades con que se encontraban los investigadores de aquel entonces.

El sistema de descargas eléctricas sólo permitió la transmisión del código morse, pero resultó muy útil para enlaces entre barcos y tierra y enlaces intercontinentales.

Las enormes tensiones eléctricas que originaba el arco transmisor de la señal no estaban al alcance de los primeros experimentadores o radioaficionados, que debían conformarse con cubrir pequeñísimas distancias mediante sus descargas producidas por carretes de Rumkorf, máquinas electrostáticas de Wimshurts o Ramsden.

La primera guerra mundial puede considerarse el punto de partida de los radioaficionados. La puesta a punto de los diodos y triodos de vacío o válvulas termoiónicas dio el paso definitivo.

Con tensiones de sólo unas centenas de voltios era posible obtener una señal de transmisión continua o sostenida, lo que anuló rápidamente los transmisores de chispas. Pero es más, la señal continua fue fácilmente modulada por micrófonos de carbón, del tipo que aún se utiliza comúnmente en los teléfonos hoy día, y permitió la transmisión de voz. En 1913 se constituyó la Radio Society of Great Bretain (RSGB) y en 1914 la American Radio Relay League (ARRL), sociedades que agrupaban a los experimentadores de cada país. Se hizo preciso crear una reglamentación, establecer códigos, abreviaturas y normas prácticas de utilización.

En cada país los aficionados se agrupaban e intercambiaban experiencias. Se pudo constatar que el alcance aumentaba al bajar la longitud de onda. De la onda larga de 1000 metros utilizada en los transmisores de chispa (spark) se pasó a los 200, luego a los 100, y cada vez los alcances iban mejorando. Para bajar la longitud de onda o lo que es lo mismo, para subir en frecuencia, las capacidades internas de las válvulas debían disminuir para mejorar los circuitos osciladores y amplificadores. Es aquí donde se funden los investigadores y los radioaficionados. Puede decirse que no había más diferencia entre ambos que el grado de dedicación. Además la mayoría de investigadores eran radioaficionados.

Las ondas de radio se empezaron a utilizar para estaciones de radiodifusión, ayuda a la navegación marítima, tráfico de mensajes, telegramas, etc., por lo que se creó la Unión Internacional de Comunicaciones (UIT) con sede en Ginebra, participan en ella más de 140 países, dispone de un registro internacional de frecuencias al objeto de adjudicar y repartir las mismas, y es un órgano consultivo para asuntos sobre Radiocomunicaciones, Telefonía y Telegrafía.
Al objeto de coordinar los intereses de las diversas asociaciones de radioaficionados a escala mundial, se creó en 1925 la International Amateur Radio Unión (IARU), con sede también en Ginebra.

En el desarrollo tecnológico y en la organización básica de los radioaficionados tuvieron parte activa los que entonces fueron verdaderos pioneros, teniendo que luchar con falta de materiales, muy pobres conocimientos e ímprobas horas de labor para conseguir resultados muy mediocres sin desanimarse. La construcción del equipo y la antena, tenía entonces un carácter especial vinculado a la misma esencia del radioaficionado.

Gracias a la fabricación seriada de las grandes cadenas americanas, y sobre todo japonesas, es fácil adquirir hoy día equipos muy elaborados y el radioaficionado puede perder de vista las técnicas constructivas y experimentales que permitieron antaño darle su razón de ser.

La primera modalidad de emisión de la palabra fue la amplitud modulada (AM), y hasta 1965 no empezó a sustituirse por la banda lateral única, que permitía mejores alcances y menos espacio ocupado en las bandas. Se utiliza la onda corta hasta los 10 metros, logrando, en 1950, utilizar los 2 metros para comunicaciones locales. En esta frecuencia se utiliza la amplitud modulada, pero es sustituida por la frecuencia modulada por su mejor calidad y por disponer de espacio suficiente. El uso de repetidores instalados en montes altos amplía la cobertura de los equipos de 2 metros. Se logran con pequeños (walkie-talkies) coberturas de 300 kilómetros. Las válvulas evolucionan y reducen su tamaño. En 1960 se dispone de (nuvistores), válvulas cuya altura no supera los 13 mm, que compiten con los incipientes transistores que sólo oscilan y amplifican a frecuencias bajas. Con la aparición del transistor de silicio y el circuito impreso las técnicas constructivas dan un salto de gigante. Muchos radioaficionados no pueden construirse sus equipos, pero se especializan en nuevas modalidades que van apareciendo: es posible ya la emisión de la imagen del radioaficionado a grandes distancias, de mensajes escritos, de comunicaciones por satélites. A lo largo de la historia de la radioafición aparecen miles de casos de colaboración altruista de los radioaficionados en comunicados de emergencias en desastres como naufragios, terremotos, incendios, búsqueda de medicamentos, etc.

La evolución de la radioafición y el desarrollo tecnológico han hecho que los equipos de la estación del radioaficionado sean algo complejos. Muchos radioaficionados no sólo disfrutan efectuando comunicados, sino que se especializan en alguna faceta del campo de la radioafición. el llegar a entender, construir y diseñar una antena, es trabajo que puede ocupar toda una vida de experimentación.
Algunos radioaficionados se inclinan por la especialización en circuitería electrónica, introduciendo mejoras en equipos comerciales o diseñando y construyendo circuitería auxiliar cuando ésta no existe, como es el caso de conversores y transceptores de televisión de aficionado y preamplificadores de antena de bajo ruido.
Una gran dedicación reside en la construcción e instalación de antenas, también se construyen acopladores de antenas, preamplificadores de micrófono y circuitería compleja como equipo de seguimiento automático de satélites, transceptores completos multibanda y función automática de las estaciones mediante la programación de ordenadores personales unidos por acopladores adecuados a la estación de radioaficionado.
Muchas de las experiencias realizadas por los radioaficionados se dan a conocer a través de revistas y boletines especializados. Las publicaciones de revistas como QST, CQ, revista de la URE, etc., son realizadas por los mismo radioaficionados. También en los radio clubs y asociaciones se realizan cursos e intercambio de información.
La consecución de esquemas, montajes, procedimientos de operación, se aprenden y estudian, resultando un importante bagaje técnico y cultural para el radioaficionado.
En muchos países los radioaficionados reciben un trato especial por parte de la administración del gobierno. Son muchos los radioaficionados cuyo entrenamiento les permite operar los equipos de comunicación militares, de protección civil y de asociaciones de ayuda humanitaria, sin necesidad de recibir un especial entrenamiento por parte de la administración.
En algunos países, los propios radioaficionados incluso colaboran con sus equipos en redes paramilitares, como el programa MARSH en Estados Unidos, o bien en redes de ayuda cívica, como en España en Protección Civil.
Muchos de los conocimientos adquiridos como radioaficionados pueden después ser útiles, decidiendo el estudio de una carrera técnica o una especialización en electrónica.
Estos guarda una relación directa y se establece una correspondencia perfecta entre el número de personas dedicadas a la industria de electrónica y el número de radioaficionados en el mismo país. Se encuentra además que un buen porcentaje de ambos en común.

El espectro radioeléctrico: Un recurso artificial limitado

Cuando sintoniza en el receptor de radio, selecciona un punto específico en el dial de dicho receptor. A lo largo del dial existen multitud de estaciones y cada una de ellas ocupa una pequeña parte, un lugar determinado, en el espectro de las «ondas electromagnéticas». En otras partes del espectro se hallan las microondas, los rayos X, los rayos infrarrojos, los rayos ultravioleta y las ondas de la luz. El que sean una u otra cosa depende de su frecuencia, ya que todas son vibraciones
Surge la pregunta lógica de quién determina la parte del espectro en que se hallan las estaciones de radioaficionado y en qué lugar del mismo se encuentra la estación de radiodifusión favorita. La respuesta tiene varias partes.
Las señales de radio viajan hasta los últimos confines del mundo, de manera que es imprescindible cierto orden para evitar el caos en las bandas. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) tiene la misión de repartir la totalidad del margen de frecuencias útiles entre los usuarios. Existen muchos servicios de radio que necesitan una porción de espectro y entre ellos se incluyen los servicios de radiodifusión sonora y televisiva, el servicio móvil terrestre, marítimo y aeronáutica, los servicios vía satélite y, por supuesto, el servicio de radioaficionado. Los representantes de las naciones miembros de la UIT se reúnen periódicamente, se ponen de acuerdo y deciden las bandas de frecuencia que se destinan a cada uno de los servicios según las posibilidades y las necesidades de los mismos. El proceso tiene lugar en las World Administrative Radio Conferences (WARC) o Conferencias Administrativas de Radio Mundiales (CARM).

En el caso de la radioafición, la UIT ha reconocido la inestimable contribución de los radioaficionados en momentos de emergencia o desastres. En la CARM que tuvo lugar en el año 1979 el servicio de radioaficionado obtuvo la adjudicación de varias nuevas bandas de frecuencia.
La UIT procede a la asignación internacional de las bandas de frecuencia con carácter general y, posteriormente, cada gobierno en particular decide la mejor forma de distribuir y particularizar los servicios bajo su jurisdicción en las bandas de frecuencia asignadas por la UIT.
Para la concesión de la autorización que permita emitir señales de radio es preciso cumplir ciertos requisitos establecidos por cada Administración en particular. La legislación internacional (Radio Regulations) establece que «Cada Administración deberá tomar las medidas pertinentes que juzgue necesarias para comprobar la preparación técnica y operativo de las personas que aspiren a operar los aparatos de una estación de radioaficionado». A nivel mundial este precepto toma la forma de un examen que abarca las materias relacionadas con la legislación, la teoría fundamental de la radio, las prácticas operativas y también, en muchos casos, el conocimiento del código Morse. Este libro tiene, entre otros, el propósito de preparar para la superación del examen que permite obtener la primera licencia de radioaficionado.

El artículo 1, apartado 3.34 de las Radio Regulations de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones se define el Servicio de Radioaficionado como: «Un servicio de radiocomunicación con el propósito de desarrollar la habilidad personal, la intercomunicación y las investigaciones técnicas llevadas a cabo por aficionados, es decir, por personas debidamente autorizadas interesadas en la radiotécnica sin afán de lucro». En estas pocas palabras se comprende todo el fundamen.to del servicio de radioaficionados.
Además, la Resolución nº 640 de las mismas Radio Regulations reconoce que: «dada su amplia distribución y su demostrada capacidad, las estaciones del Servicio de Radioaficionado se podrán utilizar como asistencia a las necesidades perentorias de las comunicaciones»... «respecto a las operaciones de auxilio en las catástrofes nacionales». Los radioaficionados siempre se han destacado por su habilidad para desarrollar comunicaciones de emergencia y de salvaguarda de la vida humana. Las redes de comunicaciones normales casi siempre se interrumpen durante los huracanes, terremotos, tornados, accidentes aéreos y demás desastres. El Servicio de Radioaficionado suele ser el único que prevalece como medio disponible para conectar el mundo exterior con el lugar afectado. Tanto la Cruz Roja como otras entidades de protección civil confían plenamente en los servicios voluntarios de los radioaficionados.
La radioafición es un medio de enseñanza técnica para la juventud.
Realiza investigaciones técnicas y científicas en el campo de las radiocomunicaciones.
Proporciona auxilios en los casos de desastres naturales.
Contribuye a las buenas relaciones y a la amistad internacional.

Determinadas administraciones permiten que los radioaficionados vayan más allá de las comunicaciones de emergencia y puedan cursar tráfico restringido de naturaleza no comercial, de y para el público en general. Esto puede significar la ayuda en carretera, aportar las comunicaciones en la coordinación de los actos públicos como carreras y reuniones deportivas o el intercambio de felicitaciones y saludos en fechas señaladas.

Tráfico a terceros
El Artículo 32 de las Radio Regulations dice: «Se prohibe terminantemente la utilización de estaciones de radioaficionado para la transmisión de comunicaciones internacionales en beneficio de terceros». Pero añade a continuación: «Cuanto antecede puede verse modificado por acuerdos especiales entre las administraciones de las naciones interesadas». En realidad existen estos acuerdos entre naciones americanas y algunas naciones en otras partes del mundo. Conviene comprobar en las leyes nacionales de cada país si está autorizado el tráfico a terceros, nacional o internacional.

Identificación de la estación
El artículo 32 de Radio Regulations dice textualmente: «Durante el curso de una transmisión, la estación de radioaficionado deberá emitir su indicativo de llamada a cortos intervalos». Los reglamentos nacionales pueden ser algo distintos respecto a la obligatoriedad y periodicidad de identificarse en las transmisiones. Ciertos gobiernos requieren que toda transmisión se identifique por medio del indicativo de llamada de la estación a la que se está llamando o con la que se está comunicando, seguido del indicativo de la estación propia que realiza la llamada. Otros gobiernos requieren exclusivamente la identificación al comienzo de cada transmisión y/o al final del contacto y/o periódicamente, como por ejemplo una vez cada diez minutos, durante el transcurso de una comunicación larga. Operativarnente, es importante que cualquier otra estación pueda conocer la identidad de la estación que está transmitiendo dentro de un tiempo prudencial de estar oyéndola.
Los reglamentos prohiben las señales o comunicaciones no identificadas (las que no transmiten el indicativo de llamada). Conviene, pues, estar seguro de que se comprenden y se cumplen bien los preceptos y los procedimientos de identificación de la estación propia.
He aquí un ejemplo de cómo se identifica una estación de radioaficionado. Supongamos que dos estaciones, KA9OLS y KB1MW operan bajo los reglamentos de Estados Unidos de América que exigen la identificación de las estaciones cada diez minutos y al final de cada contacto. Las estaciones citadas han estado comunicando durante 45 minutos y están a punto de finalizar su contacto. Cada una de las dos estaciones ya ha transmitido su indicativo de llamada un mínimo de cuatro veces (una cada diez minutos, de acuerdo con la reglamentación USA). Pero cada una de ellas debe transmitir una vez más su indicativo al finalizar el contacto, lo cual significará la transmisión del indicativo cinco veces en total durante el transcurso del QSO (QSO significa la comunicación con otro colega, en el lenguaje del radioaficionado). Si el QSO hubiera durado tan sólo 8 minutos, cada estación hubiera estado obligada a transmitir su indicativo de llamada una sola vez (al final de la comunicación). En Morse, la identificación propia toma la forma DE KA9OLS.
En el ejemplo anterior no se transmitió la identificación al comienzo de la comunicación por no requerirlo así el Reglamento de Estados Unidos, pero otras administraciones pueden exigir la identificación de la estación al comienzo de toda transmisión y a intervalos de duración distinta. Los reglamentos varían en pequeños detalles de una a otra nacionalidad y es preciso saber bien el procedimiento legislado en el país propio.
Nada impide la mayor abundancia de identificación cuando así se crea conveniente al objeto de facilitar la comunicación, por ejemplo en una banda muy poblada o muy interferida. Convendrá escuchar y prestar atención a cómo se identifican las estaciones nacionales en las bandas de radioaficionado.
También cabe el que la Administración propia autorice la radiocomunicación con estaciones determinadas que no pertenezcan al servicio de radioaficionado; por ejemplo, el intercambio de mensajes con determinadas estaciones militares o con estaciones de los organismos de seguridad, como Protección Civil, Cruz Roja, etc.

Comunicaciones comerciales
Los enlaces por radio del servicio de radioaficionados no pueden tener ningún carácter comercial y se han de llevar a cabo entre estaciones del propio servicio de radioaficionado «exclusivamente con contenido personal y sin ningún interés pecuniario», según la Sección 3.34 del Artículo 1 del Reglamento Internacional. El vocablo «pecuniario» se refiere a cualquier clase de remuneración. Esta definición indica clara y terminantemente que ninguna estación de radioaficionado puede radiar o mantener tráfico comercial y esto no sólo es de aplicación a los intereses personales, sino a la conveniencia de cualquier otra persona.
También significa que no se puede aceptar remuneración alguna por la transmisión de tráfico de terceros allí donde se halle autorizado dicho tráfico; no tan Sólo dinero, sino incluso cualquier clase de compensación, incluidos materiales o servicios.

Las estaciones de radioaficionado no pueden transmitir música. Está prohibido utilizar un vocabulario obsceno, indecente o irreverente. No está autorizada la utilización de códigos o cifrados que oculten el significado de la transmisión. Esto último significa que no es legal la utilización de un código «secreto» para comunicarse con un amigo a través del éter.
Ningún radioaficionado debe causar interferencia maliciosa (intencionada) a ninguna otra radiocomunicación. Puede ocurrir que a uno no le guste la práctica operativo de otro colega o que crea que aquél está operando fuera de la ley, pero ni aun así se tiene el derecho de interferir su comunicación.
El radioaficionado no debe transmitir jamás señales falsas o engañosas, como las llamadas de socorro cuando no existe realmente una emergencia. No se pueden, por ejemplo, lanzar llamadas «MAYDAY» (señal internacional de fonía en demanda de auxilio inmediato) a menos que realmente exista una situación que amenace la vida humana (y aun así, bueno será saber lo que dispone al respecto el reglamento nacional de cada país).

Para lograr la transmisión necesitamos los siguientes elementos:
Transmisor
Los componentes fundamentales de un transmisor de radio son un generador de oscilaciones para convertir la corriente eléctrica común en oscilaciones de una determinada frecuencia de radio; los amplificadores para aumentar la intensidad de dichas oscilaciones conservando la frecuencia establecida y un transductor para convertir la información a transmitir en un voltaje eléctrico variable y proporcional a cada valor instantáneo de la intensidad. En el caso de la transmisión de sonido, el transductor es un micrófono; para transmitir imágenes se utiliza como transductor un dispositivo fotoeléctrico.
Otros componentes importantes de un transmisor de radio son el modulador, que aprovecha los voltajes proporcionales para controlar las variaciones en la intensidad de oscilación o la frecuencia instantánea de la portadora, y la antena, que radia una onda portadora igualmente modulada. Cada antena presenta ciertas propiedades direccionales, es decir, radia más energía en unas direcciones que en otras, pero la antena siempre se puede modificar de forma que los patrones de radiación varíen desde un rayo relativamente estrecho hasta una distribución homogénea en todas las direcciones; este último tipo de radiación se usa en la radiodifusión.
El método concreto utilizado para diseñar y disponer los diversos componentes depende del efecto buscado. Los criterios principales de una radio en un avión comercial o militar, por ejemplo, son que tenga un peso reducido y que resulte inteligible; el coste es un aspecto secundario y la fidelidad de reproducción carece totalmente de importancia. En una emisora comercial de radio, sin embargo, el tamaño y el peso entrañan poca importancia, el coste debe tenerse en cuenta y la fidelidad resulta fundamental, sobre todo en el caso de emisoras FM; el control estricto de la frecuencia constituye una necesidad crítica. En Estados Unidos, por ejemplo, una emisora comercial típica de 1.000 kHz posee un ancho de banda de 10 kHz, pero este ancho sólo se puede utilizar para modulación; la frecuencia de la portadora propiamente dicha tiene que mantenerse exactamente en los 1.000 kHz, ya que una desviación de una centésima del 1% originaría grandes interferencias con emisoras de la misma frecuencia, aunque se hallen distantes.
Osciladores
En una emisora comercial normal, la frecuencia de la portadora se genera mediante un oscilador de cristal de cuarzo rigurosamente controlado. El método básico para controlar frecuencias en la mayoría de las emisoras de radio es mediante circuitos de absorción, o circuitos resonantes, que poseen valores específicos de inductancia y capacitancia y que, por tanto, favorecen la producción de corrientes alternas de una determinada frecuencia e impiden la circulación de corrientes de frecuencias distintas. De todas formas, cuando la frecuencia debe ser enormemente estable se utiliza un cristal de cuarzo con una frecuencia natural concreta de oscilación eléctrica para estabilizar las oscilaciones. En realidad, éstas se generan a baja potencia en una válvula electrónica y se amplifican en amplificadores de potencia que actúan como retardadores para evitar la interacción del oscilador con otros componentes del transmisor, ya que tal interacción alteraría la frecuencia. El cristal tiene la forma exacta para las dimensiones necesarias a fin de proporcionar la frecuencia deseada, que luego puede modificarse ligeramente agregando un condensador al circuito para conseguir la frecuencia exacta. En un circuito eléctrico bien diseñado, dicho oscilador no varía en más de una centésima del 1% en la frecuencia. Si se monta el cristal en vacío a temperatura constante y se estabilizan los voltajes, se puede conseguir una estabilidad en la frecuencia próxima a una millonésima del 1%. Los osciladores de cristal resultan de máxima utilidad en las gamas denominadas de frecuencia muy baja, baja y media (VLF, LF y MF). Cuando han de generarse frecuencias superiores a los 10 MHz, el oscilador maestro se diseña para que genere una frecuencia intermedia, que luego se va duplicando cuantas veces sea necesario mediante circuitos electrónicos especiales. Si no se precisa un control estricto de la frecuencia, se pueden utilizar circuitos resonantes con válvulas normales a fin de producir oscilaciones de hasta 1.000 MHz, y se emplean los klistron reflejos para generar las frecuencias superiores a los 30.000 MHz. Los klistron se sustituyen por magnetrones cuando hay que generar cantidades aún mayores de potencia.
Modulación
La modulación de la portadora para que pueda transportar impulsos se puede efectuar a nivel bajo o alto. En el primer caso, la señal de frecuencia audio del micrófono, con una amplificación pequeña o nula, sirve para modular la salida del oscilador y la frecuencia modulada de la portadora se amplifica antes de conducirla a la antena; en el segundo caso, las oscilaciones de radiofrecuencia y la señal de frecuencia audio se amplifican de forma independiente y la modulación se efectúa justo antes de transmitir las oscilaciones a la antena. La señal se puede superponer a la portadora mediante modulación de frecuencia (FM) o de amplitud (AM).
La forma más sencilla de modulación es la codificación, interrumpiendo la onda portadora a intervalos concretos mediante una clave o conmutador para formar los puntos y las rayas de la radiotelegrafía de onda continua.
La onda portadora también se puede modular variando la amplitud de la onda según las variaciones de la frecuencia e intensidad de una señal sonora, tal como una nota musical. Esta forma de modulación, AM, se utiliza en muchos servicios de radiotelefonía, incluidas las emisiones normales de radio. La AM también se emplea en la telefonía por onda portadora, en la que la portadora modulada se transmite por cable, y en la transmisión de imágenes estáticas a través de cable o radio.
En la FM, la frecuencia de la onda portadora se varía dentro de un rango establecido a un ritmo equivalente a la frecuencia de una señal sonora. Esta forma de modulación, desarrollada en los años treinta, presenta la ventaja de generar señales relativamente limpias de ruidos e interferencias procedentes de fuentes tales como los sistemas de encendido de los automóviles o las tormentas, que afectan en gran medida a las señales AM. Por tanto, la radiodifusión FM se efectúa en bandas de alta frecuencia (88 a 108 MHz), aptas para señales grandes pero con alcance de recepción limitado.
Las ondas portadoras también se pueden modular variando la fase de la portadora según la amplitud de la señal. La modulación en fase, sin embargo, ha quedado reducida a equipos especializados.
El desarrollo de la técnica de transmisión de ondas continuas en pequeños impulsos de enorme potencia, como en el caso del radar, planteó la posibilidad de otra forma nueva de modulación, la modulación de impulsos en tiempo, en la que el espacio entre los impulsos se modifica de acuerdo con la señal.
La información transportada por una onda modulada se devuelve a su forma original mediante el proceso inverso, denominado demodulación o detección. Las emisiones de ondas de radio a frecuencias bajas y medias van moduladas en amplitud. Para frecuencias más altas se utilizan tanto la AM como la FM; en la televisión comercial de nuestros días, por ejemplo, el sonido va por FM, mientras que las imágenes se transportan por AM. En el rango de las frecuencias superaltas (por encima del rango de las ultraaltas), en el que se pueden utilizar anchos mayores de banda, la imagen también se transmite por FM. Se han realizado algunos experimentos en los que tanto el sonido como las imágenes se envían de forma digital a dichas frecuencias. Estas transmisiones sustituirán algún día a las técnicas actuales de difusión analógica.
Antenas
La antena del transmisor no necesita estar pegada al propio transmisor. La radiodifusión comercial a frecuencias medias exige normalmente una antena muy grande, cuya ubicación óptima es de forma aislada, lejos de cualquier población, mientras que el estudio de radio suele hallarse en medio de la ciudad. La FM, la televisión y demás emisiones a frecuencias muy elevadas exigen antenas muy altas si se pretende conseguir un cierto alcance y no resulta aconsejable colocarlas cerca del estudio de emisión. En todos estos casos las señales se transmiten a través de cables. Las líneas telefónicas normales suelen valer para la mayoría de las emisiones comerciales de radio; si se precisa obtener alta fidelidad o frecuencias muy altas, se utilizan cables coaxiales.
Receptores
Los componentes fundamentales de un receptor de radio son: (1) una antena para recibir las ondas electromagnéticas y convertirlas en oscilaciones eléctricas; (2) amplificadores para aumentar la intensidad de dichas oscilaciones; (3) equipos para la demodulación; (4) un altavoz para convertir los impulsos en ondas sonoras perceptibles por el oído humano (y en televisión, un tubo de imágenes para convertir la señal en ondas luminosas visibles), y (5) en la mayoría de los receptores, unos osciladores para generar ondas de radiofrecuencia que puedan "mezclarse" con las ondas recibidas.
La señal que llega de la antena, compuesta por una oscilación de la portadora de radiofrecuencia, modulada por una señal de frecuencia audio o vídeo que contiene los impulsos, suele ser muy débil. La sensibilidad de algunos receptores de radio modernos es tan grande que con que la señal de la antena sea capaz de producir una corriente alterna de unos pocos cientos de electrones, la señal se puede detectar y amplificar hasta producir un sonido inteligible en el altavoz. La mayoría de los receptores pueden funcionar aceptablemente con una entrada de algunas millonésimas de voltio. Sin embargo, el aspecto básico en el diseño del receptor es que las señales muy débiles no se convierten en válidas simplemente amplificando, de forma indiscriminada, tanto la señal deseada como los ruidos laterales (véase Ruido más adelante). Así, el cometido principal del diseñador consiste en garantizar la recepción prioritaria de la señal deseada.
Muchos receptores modernos de radio son de tipo superheterodino, en el que un oscilador genera una onda de radiofrecuencia que se mezcla con la onda entrante, produciendo así una onda de frecuencia menor; esta última se denomina frecuencia intermedia. Para sintonizar el receptor a las distintas frecuencias se modifica la frecuencia de las oscilaciones, pero la intermedia siempre permanece fija (en 455 kHz para la mayoría de los receptores de AM y en 10,7 MHz para los de FM). El oscilador se sintoniza modificando la capacidad del condensador en su circuito oscilador; el circuito de la antena se sintoniza de forma similar mediante un condensador.
En todos los receptores hay una o más etapas de amplificación de frecuencia intermedia; además, puede haber una o más etapas de amplificación de radiofrecuencia. En la etapa de frecuencia intermedia se suelen incluir circuitos auxiliares como el control automático de volumen (que funciona rectificando parte de la salida de un circuito de amplificación y alimentando con ella al elemento de control del mismo circuito o de otro anterior. El detector, denominado a menudo segundo detector (el primero es el mezclador), suele ser un simple diodo que actúa de rectificador y produce una señal de frecuencia audio. Las ondas FM se demodulan o detectan mediante circuitos que reciben el nombre de discriminadores o radiodetectores; transforman las variaciones de la frecuencia en diferentes amplitudes de la señal.

Los amplificadores de radiofrecuencia y de frecuencia intermedia son amplificadores de voltaje, que aumentan el voltaje de la señal. Los receptores de radio pueden tener una o más etapas de amplificación de voltaje de frecuencia audio. Además, la última etapa antes del altavoz tiene que ser de amplificación de potencia. Un receptor de alta fidelidad contiene los circuitos de sintonía y de amplificación de cualquier radio. Como alternativa, una radio de alta fidelidad puede tener un amplificador y un sintonizador independientes.
Las características principales de un buen receptor de radio son una sensibilidad, una selectividad y una fidelidad muy elevadas y un nivel de ruido bajo. La sensibilidad se consigue en primera instancia mediante muchas etapas de amplificación y factores altos de amplificación, pero la amplificación elevada carece de sentido si no se pueden conseguir una fidelidad aceptable y un nivel de ruido bajo. Los receptores más sensibles tienen una etapa de amplificación de radiofrecuencia sintonizada. La selectividad es la capacidad del receptor de captar señales de una emisora y rechazar otras de emisoras diferentes que limitan con frecuencias muy próximas. La selectividad extrema tampoco resulta aconsejable, ya que se precisa un ancho de banda de muchos kilohertzios para recibir los componentes de alta frecuencia de las señales de frecuencia audio. Un buen receptor sintonizado a una emisora presenta una respuesta cero a otra emisora que se diferencia en 20 kHz. La selectividad depende sobre todo de los circuitos en la etapa de la frecuencia intermedia.
Sistemas de alta fidelidad
Fidelidad es la uniformidad de respuesta del receptor a diferentes señales de frecuencia audio moduladas en la portadora. La altísima fidelidad, que se traduce en una respuesta plana (idéntica amplificación de todas las frecuencias audio) a través de todo el rango audible desde los 20 Hz hasta los 20 kHz, resulta extremadamente difícil de conseguir. Un sistema de alta fidelidad es tan potente como su componente más débil, y entre éstos no sólo se incluyen todos los circuitos del receptor, sino también el altavoz, las propiedades acústicas del lugar donde se encuentra el altavoz y el transmisor a que está sintonizado el receptor. La mayoría de las emisoras AM no reproducen con fidelidad los sonidos por debajo de 100 Hz o por encima de 5 kHz; las emisoras FM suelen tener una gama de frecuencias entre 50 Hz y 15 kHz.
Distorsión
En las transmisiones de radio a menudo se introduce una forma de distorsión de amplitud al aumentar la intensidad relativa de las frecuencias más altas de audio. En el receptor aparece un factor equivalente de atenuación de alta frecuencia. El efecto conjunto de estas dos formas de distorsión es una reducción del ruido de fondo o estático en el receptor. Muchos de éstos van equipados con controles de tono ajustables por el usuario, de forma que la amplificación de las frecuencias altas y bajas se pueda adaptar a gusto del oyente. Otra fuente de distorsión es la modulación transversal, la transferencia de señales de un circuito a otro por culpa de un apantallamiento defectuoso. La distorsión armónica ocasionada por la transferencia no lineal de señales a través de las etapas de amplificación puede reducirse notablemente utilizando circuitería de realimentación negativa que anula gran parte de la distorsión generada en las etapas de amplificación.
Ruido
El ruido constituye un problema grave en todos los receptores de radio. Hay diferentes tipos de ruido, como el zumbido, un tono constante de baja frecuencia (unas dos octavas por debajo del do), producido generalmente por la frecuencia de la fuente de alimentación de corriente alterna (por lo común 60 Hz) que se superpone a la señal debido a un filtrado o un apantallamiento defectuoso; el siseo, un tono constante de alta frecuencia, y el silbido, un tono limpio de alta frecuencia producido por una oscilación involuntaria de frecuencia audio, o por un golpeteo. Estos ruidos se pueden eliminar mediante un diseño y una construcción adecuados.
Sin embargo, ciertos tipos de ruidos no se pueden eliminar. El más importante en los equipos normales de AM de baja y media frecuencias es el ruido parásito, originado por perturbaciones eléctricas en la atmósfera. El ruido parásito puede proceder del funcionamiento de un equipo eléctrico cercano (tales como los motores de automóviles o aviones), pero en la mayoría de los casos proviene de los relámpagos. Las ondas de radio producidas por estas perturbaciones atmosféricas pueden viajar miles de kilómetros sin sufrir apenas atenuación, y dado que en un radio de algunos miles de kilómetros respecto del receptor de radio siempre hay alguna tormenta, casi siempre aparecen ruidos parásitos.
Los ruidos parásitos afectan a los receptores FM en menor medida, ya que la amplitud de las ondas intermedias está limitada mediante circuitos especiales antes de la discriminación, lo que elimina los efectos de los ruidos parásitos.
Otra fuente primaria de ruido es la agitación térmica de los electrones. En un elemento conductor a temperatura superior al cero absoluto, los electrones se mueven de forma aleatoria. Dado que cualquier movimiento electrónico constituye una corriente eléctrica, la agitación térmica origina ruido al amplificarlo en exceso. Este tipo de ruido se puede evitar si la señal recibida desde la antena es notablemente más potente que la corriente causada por la agitación térmica; en cualquier caso, se puede reducir al mínimo mediante un diseño adecuado. Un receptor teóricamente perfecto a temperatura ordinaria es capaz de recibir la voz de forma inteligible siempre que la potencia de la señal alcance los 4 × 10-18 W; sin embargo, en los receptores normales se precisa una potencia de señal bastante mayor.
Fuente de alimentación
La radio no tiene componentes móviles excepto el altavoz, que vibra algunas milésimas de centímetro, por lo que la única potencia que requiere su funcionamiento es la corriente eléctrica para hacer circular los electrones por los diferentes circuitos. Cuando aparecieron las primeras radios en los años veinte, la mayoría iban accionadas por pilas. Aunque se siguen utilizando de forma generalizada en los aparatos portátiles, la fuente de alimentación conectada a la red presenta ciertas ventajas, ya que permite al diseñador una mayor libertad a la hora de seleccionar los componentes de los circuitos.
Si la fuente de alimentación de corriente alterna (AC) es de 120 V, ésta se puede alimentar directamente del arrollamiento primario del transformador, obteniéndose en el secundario el voltaje deseado. Esta corriente secundaria debe rectificarse y filtrarse antes de poder ser utilizada ya que los transistores requieren corriente continua (DC) para su funcionamiento. Las válvulas utilizan DC como corriente anódica; los filamentos se calientan tanto con DC como con AC, pero en este último caso puede originarse algún zumbido.
Las radios a transistores no necesitan una corriente DC tan alta como las válvulas de antaño, pero sigue siendo imprescindible el uso de fuentes de alimentación para convertir el voltaje AC de la red comercial a DC y para aumentarla o reducirla al valor deseado mediante transformadores. Los aparatos de los aviones o de los coches que funcionan con voltajes entre 12 y 14 voltios DC suelen incluir circuitos para convertir el voltaje DC disponible a AC; tras elevarlo o reducirlo hasta el valor deseado, se vuelve a convertir a DC mediante un rectificado. Los aparatos que funcionan con voltajes entre 6 y 24 DC siempre disponen de un elemento para aumentar el voltaje. La llegada de los transistores, los circuitos integrados y demás dispositivos electrónicos de estado sólido, mucho más reducidos y que consumen muy poca potencia, ha suprimido casi totalmente el uso de las válvulas en los equipos de radio, televisión y demás formas de comunicación.

Según la frecuencia de las ondas de radio su propagación es distinta. Cuando la frecuencia es baja, la propagación se efectúa a través de la misma tierra y se denominan ondas terrestres. Las bandas decamétricas o HF comprendidas entre 1,6 y 30 Mhz, se propagan en el espacio y vuelven a la tierra al ser reflejadas con capas ionizadas de la alta atmósfera. La capa ionizada es la ozonósfera, y en ella existen iones debido a los rayos ultravioletas y a las partículas alfa y beta procedentes de las emisiones en la cromosfera solar. Estas emisiones tienen una gran relación con las manchas solares, éstas evolucionan en ciclos de 11 años, existiendo un máximo de actividad solar y también un mínimo, lo que se refleja en el grado de propagación de las ondas de HF.
La capa ionizada se denomina F, pero durante el día se desdobla en una capa F2 y una capa F1, apareciendo una capa más baja E y aún otra más baja D. La capa F es la que permite comunicados a mayor distancia. Durante el día la capa útil es la F1, pero la F2 actúa atenuando la acción de la F1.
La capa E se forma aproximadamente a sólo 100 kilómetros de altura y se desdobla a veces en una capa denominada esporádica, que permite contactos a cortas distancias, como 2000 kilómetros.
El alcance por reflexión en estas capas depende de la frecuencia utilizada y del estado de ionización de las mismas. Durante las épocas de mínima actividad la propagación es casi nula en las bandas de 10 y 15 metros durante el día y la noche, y en la de 20 metros en las noches.
Cuando la actividad aumenta es posible efectuar comunicados alejados en bandas de 10 metros, incluso con muy baja potencia.

Se pensará que al aumentar la potencia, aumenta la facilidad de efectuar comunicados. Ello es cierto, pero el aumento no es directamente proporcional. Matemáticamente obedece a las siguientes razones: la recepción depende de la tensión o campo eléctrico existente en la antena. La potencia que relaciona la tensión del campo eléctrico con la resistencia de radiación de la antena es W = V² / R.
Si queremos que el campo eléctrico V sea el doble, la potencia requerida deberá ser W' = (2V)² / R ó lo que es lo mismo W' = 4 V² / R. Lo cual representa que para aumentar el doble el campo eléctrico la potencia tiene que aumentar 4 veces. Los receptores disponen de un indicador de intensidad de señal, denominado S meter, Viene graduado en decibelios, del 1 al 9, las unidades van de 6 en 6 db, y a partir de 9, directamente en decibelios, en separaciones de 20, 40 y hasta 60 decibelios sobre 9. En Europa una señal de S = 9 equivale a 9 x 6 = 54 db, o en unidad absoluta a una señal en antena de 50 microvoltios. Si recibimos una señal S = 7 y el corresponsal estuviera emitiendo con 100 vatios, en caso de que deseara aumentar esta señal a S = 9 debería aumentar la tensión del campo eléctrico en 9 - 7 = 2 unidades S y 2 unidades S x 6 db = 12 db, lo que corresponde a unas 20 veces en tensión y unas 40 veces en potencia, es decir, debería pasar a 100 vatios x 40 = 4.000 vatios.
Siempre que es posible puede incrementarse el aumento de potencia, tanto en emisión como en recepción, por medio de una antena directiva. En HF es posible aumentar unos 8 db respecto a un dipolo simple al utilizar una antena directiva de 3 elementos. En VHF y UHF la cosa es aun mejor, pues pueden construirse antenas de muchos elementos con 1 db de ganancia aproximadamente por elemento. Hay antenas de 16 elementos en VHF y de 80 elementos en UHF.
Cuando no es posible utilizar una antena multielemento para aumentar la potencia, cabe la posibilidad de utilizar un amplificador lineal. Las estaciones que operan con alta potencia se denominan QRO. En VHF y UHF los lineales de potencia suelen ser transistorizado hasta 250 vatios.
Por todo expuesto resulta que es posible cuando las condiciones de propagación son favorables, efectuar comunicados con potencias muy bajas. Cuando la potencia disponible es de 10 vatios, las estaciones reciben el nombre de QRP.
Esto no es suficiente y algunos radioaficionados operan con potencias más reducidas. A las estaciones que operan con 1 vatio o menos se las denominan QRPp.
Parece que lo más racional es utilizar sólo los lineales cuando la falta de propagación lo demanda o bien exista una emergencia o trafico de socorro (QTC). Cuando las condiciones de propagación son buenas utilizar el lineal puede molestar a otros radioaficionados, ya que las intensas señales pueden producir un fenómeno de modulación cruzada o (barbas) que molestan a las estaciones próximas en distancia y próximas en frecuencia.
En QRPp se han establecido récords mundiales, logrando Nueva York - Melbourne con 32 milivatios. Se compara a veces al amante de las estaciones QRPp con un pescador de caña. Debe tener mucha paciencia y esperar la ocasión favorable

Mientras que en la telegrafía bastaba un simple manipulador para que las señales de emisión respondieran a una codificación, consistente en la mayor o menor duración de los impulsos de emisión, en fonía la señal de emisión debe contener de alguna forma la información de la voz humana. Este proceso de modificación de la señal de salida se llama modulación, y el radioaficionado utiliza tres sistemas básicos de modulación: amplitud modulada, banda lateral única y frecuencia modulada.
En la amplitud modulada la potencia de emisión varía al ritmo de la voz, esto se hace de una forma muy simple: la etapa amplificadora de potencia de emisión que entrega radiofrecuencia a la antena es alimentada es alimentada por una tensión de corriente continua a la que se le superpone una tensión de baja frecuencia amplificada a través del amplificador del micrófono. La señal resultante en antena es la suma y resta de la señal de radiofrecuencia de portadora con la baja frecuencia procedente del micrófono. Supuesta una emisión en 14.000 Khz, si la del micrófono en un instante determinado es de 2 Khz, la señal resultante contendría 3 frecuencias: 14.000 - 2 = 13.998 Khz o banda lateral inferior, la de 14.000 + 2 = 14.002 Khz o banda lateral superior y la de 14.000 Khz o portadora, que siempre está presente aun cuando no se hable en el micrófono. La potencia de emisión varía de acuerdo con el valor de la voz. Para una señal de portadora de 100 vatios, al modular se podrán obtener 100 más en el mejor de los casos. Esto establece el porcentaje de modulación. Una modulación del 100 % es óptima, si se sobrepasa desaparece la portadora central y se obtiene distorsión. Si el porcentaje de modulación es bajo, la información es pobre y por lo tanto el alcance se verá reducido y fácilmente interferido por señales próximas.
La amplitud modulada requiere un consumo de potencia, aun cuando no se hable en el micrófono, si se está en transmisión y por lo tanto se emita señal de portadora, y por otra parte, debido a las dos bandas laterales que acompañan la portadora, la amplitud o ancho de banda ocupado es de 6 Khz o más. Esto ha hecho que haya caído en desuso y haya sido sustituida por otros sistemas de modulación más ventajosos.
La emisión en banda lateral única es una variación de la amplitud modulada, pues igual a una señal de amplitud modulada, a la que se ha suprimido la señal de portadora y una de las bandas laterales.
Aunque se esté en emisión, apretando el pulsador del micrófono o PTT (push to talk = apretar para hablar), si no se habla no sale ninguna señal por la antena. Esto se consigue suprimiendo la portadora en un puente de diodos o integrado, denominado, modulador balanceado, de forma que la radiofrecuencia proveniente del oscilador o generador de portadora se divide en el puente de diodos en dos señales iguales y simétricas, que al unirse en la bobina o toroide de salida se anulan. El puente se desequilibra por la tensión de baja frecuencia proveniente del micrófono. Se obtiene así una señal de doble banda lateral con portadora suprimida. Un filtro estrecho de cuarzo del tipo Letice o celosía, o bien tipo escalera, anula una de las bandas laterales y deja solo una con un ancho de banda de solamente unos 2,4 Khz. Al suprimir la portadora se reduce el consumo, el paso final trabaja más descansado, el consumo se produce cuando se habla, al concentrar la potencia en una banda más estrecha se mejora el alcance.
Si comparamos una emisión de amplitud modulada y otra de banda lateral única o AM y BLU respectivamente, veremos que si disponemos de una salida de 100 vatios para la emisora de AM, de ésta 50 vatios son para la señal de portadora, que no lleva información, y los otros 50 se reparten en 25 vatios para cada banda lateral, lo que duplica la información. Una señal de BLU de 100 vatios representaría 100 vatios de señal informativa. Por lo tanto, solamente en potencia el aumento aparente ya es de 4 veces respecto a la amplitud modulada.
Desde el punto de vista del receptor los detectores de producto o batido, necesarios para recibir BLU, mejoran en algunos decibelios la sensibilidad respecto a la AM, además el uso de filtros de cuarzo en recepción para BLU y lo estrecho de la banda ocupada reducen el ruido disperso, por lo que se mejora la relación señal/ruido que es muy importante en la recepción, en especial en la de señales débiles.
El último sistema de modulación utilizado es el de frecuencia modulada. La emisión, en esta modalidad, tiene una señal de salida de potencia constante, y sólo su frecuencia varía al ritmo de la voz. El modo de conseguirlo es casi siempre haciendo variar la frecuencia de un oscilador mediante la variación de una de sus capacidades asociadas, que está constituida por un diodo varactor o de capacidad variable, el cual recibe una tensión de baja frecuencia proveniente de un micrófono.
La señal del micrófono debe ser procesada, en primer lugar es preamplificada, en segundo lugar existe un circuito de preénfasis que realza los sonidos graves, esto se hace porque en los transmisores de frecuencia modulada o FM existen varios pasos multiplicadores, y una frecuencia grave, por ejemplo de 200 Hz, puede ser multiplicada 3 veces, quedando en 600 Hz, mientras que una de 2 Khz al quedar multiplicada igualmente por 3 pasaría a 6 Khz. Como la información en la FM depende de la variación de frecuencia, cuanto mayor sea esta variación más contenido de información existirá. Dicho de otra forma, las frecuencias muy bajas se perderían mientras que las altas tendrían un largo alcance, por ello se aplica este circuito de compensación. Finalmente, la señal es limitada al objeto de que en ningún momento la variación de frecuencia supere un determinado valor.
La variación total de frecuencia recibe el nombre de excursión, y la variación en más o en menos de la frecuencia central de emisión, que es la mitad del valor de excursión, recibe el nombre de desviación.
Emisión en telegrafía

Aunque fue el primer sistema de transmisión a distancia, se ha comprobado que es el que cubre mayor distancia y es menos interferido. La razón de ello estriba en el copo ancho de banda ocupado y en que la información es muy simple: o no hay señal, o hay una señal corta que es un punto, o hay una señal larga que es una raya. Las señales telegráficas pueden descifrarse, con un poco de práctica, aunque existan fuertes ruidos y señales interferentes. Además admite la adición en el receptor de un filtro de cuarzo muy estrecho, con el consiguiente rechazo de señales próximas no deseadas, y además de filtros activos de audio. Estos filtros mejoran la selectividad del receptor, cualidad que consiste en separar y sintonizar una sola señal entre varias muy próximas en frecuencia.

Debido a que en telegrafía es necesario deletrear todas las letras, se alcanza mayor rapidez, utilizando abreviaturas, la mayor parte provienen de palabras inglesas. Se aporta así mayor agilidad en los comunicados, pero la mayor velocidad se obtiene cuando además se utiliza el llamado código Q, en el que grupos de 3 letras significan frases completas.
El manipulador simple o vertical sigue utilizándose en la actualidad, pero se alcanza mayor velocidad con los manipuladores horizontales o (maniplex), que generan puntos y rayas automáticamente según se mueva la palanca a derecha o izquierda.
Los maniplex necesitan un circuito electrónico, que a veces se comercializa con capacidad para grabar pequeños mensajes como el indicativo de llamada, ubicación, despedida, etc.
Una de las mayores ventajas de la telegrafía es su universalidad, ya que conociendo el alfabeto Morse, las abreviaturas y el código Q, pueden establecerse comunicados sencillos con radioaficionados de cualquier país, no importa la diferencia de idiomas.
Gracias a los microprocesadores ha sido posible codificar y decodificar la telegrafía de forma que en lugar de un manipulador es posible utilizar un teclado y efectuar la lectura sobre el monitor. Usualmente, los equipos decodificadores y codificadores de telegrafía lo son también de radioteletipo.
Otras modalidades

Además de la fonía (voz) y la telegrafía (Morse), se pueden investigar determinadas modalidades especiales, más exóticas y modernas. Hallemos a continuación una breve descripción de las mismas.
Con la televisión de barrido o exploración lento (SSTV) los radioaficionados se intercambian imágenes fijas, una imagen a la vez. En unos ocho segundos el haz luminoso explora la pantalla televisiva y forma una imagen completa (el televisor doméstico explora de 25 a 30 cuadros completos por segundo). Las imágenes de la SSTV se parecen a las fotografías de la Luna o de Saturno que, retransmitidas desde el espacio exterior, hemos podido ver en ocasiones. Las imágenes SSTV se transmiten a cualquier parte del mundo por medio de los transmisores de onda corta de los radioaficionados. En realidad los radioaficionados fueron los primeros en divulgar a todo lo ancho del mundo las primeras fotografías del planeta Marte en imágenes de SSTV.
El facsímil (fax) es el medio de transmitir dibujos, mapas y gráficos. Incluso es posible entablar juegos de salón en el aire mediante la transmisión de imágenes fax de cada movimiento de las piezas del juego. Las agencias de prensa transmiten fotografías desde cualquier lugar sirviéndose del fax (también denominado telefax).
Con la transmisión por radioteletipo (RTTY) el radioaficionado puede mecanografiar un mensaje y enviarlo a través del éter hasta una estación amiga de Dios sabe dónde. Y aunque ocurra que el titular de dicha estación de destino se halle ausente, su propio radioteletipo estará probablemente preparado para almacenar el mensaje en una memoria hasta su regreso. En un principio los sistemas de radioteletipo utilizaban máquinas electromecánicas muy ruidosas, muy escandalosas. En la actualidad los radioaficionados suelen servirse de los ordenadores personales como radioteletipos, de manera que los mensajes se reciben en silencio y se muestran escritos en una pantalla de televisión en lugar de inscribirse en rollos de papel. Por supuesto, también se pueden utilizar las impresoras de ordenador.
El radiopaquete constituye el sistema más moderno para el intercambio de información (datos) entre ordenadores; es un sistema capaz de enlazar máquinas entre sí. Resulta especialmente indicado para la retransmisión de mensajes a través de redes locales, nacionales o internacionales; mensajes que pueden permanecer memorizados hasta que los reclame la estación a la que van destinados.

Código Morse
A .-
B -... C -.-. D -.. E . F ..-. G --. H .... I .. J .--- K -.- L .-.. M -- N -. O --- P .--. Q --.- R .-. S ... T - U ..- V ...- W .-- X -..- Y -.-- Z --.. 1 .---- 2 ..--- 3 ...-- 4 ....- 5 ..... 6 -.... 7 --... 8 ---.. 9 ----. 0 ----- Punto .-.-.- Coma --..-- Interrogación ..--.. Error ...... Doble guión -...-


Principales abreviaturas del Código Q
QRG Su frecuencia exacta es QRJ Su señal es demasiado débil QRK La inteligibilidad de sus señales es:1mala,2 pobre,3 regular,4 buena,5 excelente QRL Está la frecuencia libre QRM Está interferido QRN Me molestan los ruidos atmosféricos QRO Aumente la potencia QRP Disminuya la potencia QRQ Transmita más rápido QRS Transmita más despacio QRT Dejo de transmitir QRU No tengo nada para Vd. QRX Le llamaré en breve QRZ Está llamando la estación ...................... QSA La intensidad de sus señales es: (lo que parque el S meter) QSB Sus señales tienen desvanecimiento QSD Su manipulación es defectuosa QSK Puedo escucharle entre puntos de mi emisión QSL Acuso recibo. Tarjeta de confirmación QSO Comunicado QSY Cambie de frecuencia QTC Hay un mensaje (usualmente urgente) QTH Mi ubicación es .......................... QTR La hora es ( HH/MM/SS ) QRP Potencia de 1 vatio QRV Estoy preparado. Estoy a su disposición En CW, con el signo ? resulta una pregunta. Así QRZ? significaría: ¿Quién me llama?
ANTENAS PARA FRECUENCIAS DE VHF Y UHF

Para clasificar las ondas de radio se toman como medida los múltiplos de diez en la longitud de onda. Por lo tanto la ondas de VHF tienen una longitud de onda entre 1 Metro y 10 Metros mientras que las de UHF tienen una longitud de entre 10 Centímetros y un Metro. Como la relación es que la frecuencia es igual a la velocidad de la luz (misma velocidad que la de propagación de las ondas electromagnéticas, aproximadamente 300.000 Km./h) dividida por la longitud de onda, entonces tenemos que la banda de VHF va desde los 30 Mhz a los 300 Mhz y la de UHF va de los 300 Mhz a los 3 Ghz.
Las actuales aplicaciones en comunicaciones de punto a punto o móviles que superan los 30 Mhz son muy populares y han hecho que aparezca un gran número de antenas para estas aplicaciones.
Ajuste de antenas de VHF y UHF:
Es un error pensar que, disponiendo excelente medidor de R.O.E., y comprobando que estamos con antenas ajustadas a 1:1, la ganancia será la que creemos por la cantidad de elementos de la antena.
Una yagui cruzada de 7 + 7 elementos, con una ganancia teórica en 11 db cada una, según tablas de Radio-Amateur Handbook, resultaron al ser medidas de 6 db una y 3 db la otra y la R.O.E. era de 1:1,10 en ambas.
El método simple y realmente efectivo es medir la intensidad de campo.
Ajustar la antena con una señal lejana es algo complicado, ya que se debe contar con un colega que mantenga una transmisión constante por tiempo considerable, además de violar la reglamentación.
Para medir la intensidad de campo conviene fijar el transmisor con potencia baja, y es necesario cerciorarse que el equipo transmita con la misma potencia en las distintas frecuencias de la banda.
Una antena terminada y ajustada para mínima R.O.E., se ajustara para máxima ganancia con la ayuda de un medidor de intensidad de campo.
Según el fabricante, o las indicaciones de manual, se procederá al ajuste FINO, que correctamente realizado llevara una antena de 3 db.
Básicamente, consistirá en sintonizar cada elemento director acortándolo o alargándolo (con tornillos de bronce en los extremos) como si se estuviera alineando una etapa de F.I.
El reflector tiene menos incidencia que los directores, y el primero es el mas critico.
Se recuerda que la antena no puede sostenerse con un mastil metálico que sea paralelo a los elementos.-
Con mucha frecuencia se observan instalaciones de antenas verticales para 2 Metros, montadas con mástiles encima de la configuración de H.F.
Para ver el efecto negativo, basta con observar la intensidad de campo y el
medidor de R.O.E. mientras se acerca un mástil metálico paralelo a los elementos de la antena.
Es de indudable valor didáctico tocar con una varilla de madera la punta de
un director cualquiera (no el director), por seca que la madera este.-
Se comprobó que la mejor manera de sostener una yagui cruzada es en la
disposición "en X es decir, a 45 grados cada elemento con respecto a la vertical u horizontal.
Calculo de la perdida de Transmisión o de Trayectoria
EL alcance de las ondas en el espacio esta prácticamente limitado a atenuación que sufre la señal a medida que se aleja de la fuente que la genero. Esta atenuación esta dada por la siguiente formula:
Donde Lp es la relación entre potencia transferida y potencia recibida. (Pt/Pr) y d es la distancia entre las dos antenas.
Lo mismo se puede calcular en dB con la siguiente formula
Lp = 32.5 + 20 log f + 20 log d
Donde Lp es la perdida en dB, f es la frecuencia en Mhz y d es la longitud de la trayectoria en Km.
Esto nos demuestra que cuanto mayor es la frecuencia o menor es la longitud de onda mayores serán las perdidas. Esto es muy importante de considerar en antenas de VHF y UHF ya que trabajan con frecuencias elevadas y longitudes de onda muy cortas.
Considerando lo antes mencionado si transmitimos a 30 Mhz (limite inferior de VHF) entonces para que la relación entre potencia transferida y potencia recibida sea aproximadamente 1 debemos colocar el transmisor a 10 metros * 4 * PI del receptor lo que nos da un total de 125.66 metros. Si lo colocamos a 1000 metros la atenuación seria de alrededor de 1.500.000. Entonces si transmitimos con 10 Watts de potencia se recibirían 7 Micro Watts lo que todavía es suficiente, por lo tanto y debido a que las características de este tipo de ondas hace que viajen a elevadas alturas, este tipo de enlaces es bueno para las comunicarse dentro de una ciudad (especialmente comunicaciones móviles donde el equipo es reducido y no se puede emplear mucha potencia para transmitir ni para amplificar ) donde las distancias son cortas pero hay muchos obstáculos a bajas alturas.
Características de radiación
Otro aspecto que hay que tener en cuenta cuando se elige una antena es la característica de radiación de la misma ya que es uno de los parámetros mas importantes de la antena. Por ejemplo la característica de radiación de una antena emisora debe ser igual a la característica de recepción de la antena receptora para que el proceso de transmisión sea optimo. La característica de radiación de una antena representa el cambio de intensidad de un cambio magnético en una esfera cuyo centro es la antena radiante. Esta es una representación en 3 dimensiones y resulta muy complicada, por lo tanto también se puede usar una descripción bidimensional que aproxima la forma tridimensional. Entonces se puede decir que la radiación de la antena tiene una forma circular, elíptica, etc.
Por ejemplo la onda de la antena Turnstile tiende a formar un cuadrado entonces es compatible con la Aldorf Loop cuya onda es cuadrada.
Por su forma de onda circular, la antena cohete es compatible con la antena Coverleaf.

Satélites
Los primeros satélites estaban diseñados para funcionar en modo pasivo. En vez de transmitir las señales de radio de una forma activa, se limitaban a reflejar las emitidas desde las estaciones terrestres. Las señales se enviaban en todas las direcciones para que pudieran captarse en cualquier punto del mundo. El Echo 1, lanzado por los Estados Unidos en 1960, era un globo de plástico aluminizado de 30 m de diámetro. El Echo 2, que se lanzó en 1964, tenía 41 m de diámetro. La capacidad de estos sistemas se veía seriamente limitada por la necesidad de utilizar emisoras muy potentes y enormes antenas.
Las comunicaciones actuales vía satélite únicamente utilizan sistemas activos, en los que cada satélite artificial lleva su propio equipo de recepción y emisión. Score, lanzado por Estados Unidos en 1958, fue el primer satélite activo de comunicaciones y uno de los primeros adelantos significativos en la exploración del espacio. Iba equipado con una grabadora de cinta que almacenaba los mensajes recibidos al pasar sobre una estación emisora terrestre, para volverlos a retransmitir al sobrevolar una estación receptora. El Telstar 1, lanzado por la American Telephone and Telegraph Company en 1962, hizo posible la transmisión directa de televisión entre Estados Unidos, Europa y Japón y era capaz de repetir varios cientos de canales de voz. Lanzado con una órbita elíptica de 45 ° respecto del plano ecuatorial, Telstar sólo podía repetir señales entre dos estaciones terrestres durante el breve espacio de tiempo durante cada revolución en el que ambas estaciones estuvieran visibles.
Actualmente hay cientos de satélites activos de comunicaciones en órbita. Reciben las señales de una estación terrestre, las amplifican y las retransmiten con una frecuencia distinta a otra estación. Cada banda de frecuencias utilizada, de un ancho de 500 MHz, se divide en canales repetidores de diferentes anchos de banda (ubicados en 6 GHz para las transmisiones ascendentes y en 4 GHz para las descendentes). También se utiliza mucho la banda de 14 GHz (ascendente) y 11 o 12 GHz (descendente), sobre todo en el caso de las estaciones fijas (no móviles). En el caso de las estaciones pequeñas móviles (barcos, vehículos y aviones) se utiliza una banda de 80 MHz de anchura en los 1,5 GHz (ascendente y descendente). Las baterías solares montadas en los grandes paneles de los satélites proporcionan la energía necesaria para la recepción y la transmisión.

Satélites de radioaficionado
Los radioaficionados tienen sus propios satélites artificiales, por medio de los que pueden hablar con cualquier otro lugar del mundo. Los satélites OSCAR (Orbiting Satellites Carrying Amateur Radio) han estado orbitando la Tierra desde el año 1961 y los radioaficionados los han utilizado para comunicarse con todo el orbe en fonía, Morse, radioteletipo y radiopaquete.
Algunas escuelas utilizan los satélites OSCAR para la enseñanza de las ciencias y de las matemáticas. No se precisa licencia alguna para escucharlos y de aquí que muchos estudiantes oigan las comunicaciones de los radioaficionados a través de un satélite OSCAR. Todo lo necesario para ello es disponer de un receptor y de una antena apropiada para introducir a los estudiantes en el sorprendente mundo de la tecnología espacial. Los radioaficionados de muy diversas naciones unieron sus esfuerzos para la construcción de los OSCAR. Con un peso inferior al del receptor de TV doméstico y alimentados por medio de baterías solares, los OSCAR retransmiten de vuelta a la Tierra, a estaciones situadas en otras latitudes, las señales «ascendentes» de los transmisores de los radioaficionados.

Ley Nacional de Telecomunicaciones
Ley N° 19.798

EL PRESIDENTE DE LA NAClÓN ARGENTINA SANCIONA Y PROMULGA CON FUERZA DE LEY:

Ley Nacional de Telecomunicaciones:


TITULO I

Disposiciones generales

ARTICULO 1. -- Las telecomunicaciones en el territorio de la Nación Argentina y en los lugares sometidos a su jurisdicción, se regirán por la presente ley, por los convenios internacionales de los que el país sea parte y por la reglamentación que en su consecuencia se dicte.

ART. 2. -- A los efectos de esta ley y su reglamentación se define como :
Telecomunicación : Toda transmisión, emisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes, sonidos o informaciones de cualquier naturaleza, por hilo, radioelectricidad, medios ópticos u otros sistemas electromagnéticos.

Radiocomunicación : Toda telecomunicación transmitida por medio de las ondas radioeléctricas.

Telegrafía : Sistema de telecomunicación que permite obtener una transmisión y reproducción a distancia del contenido de documentos tales como escritos, impresos o imágenes fijas o la reproducción a distancia en esa forma de cualquier información.

Telefonía : Sistema de telecomunicación para la transmisión de la palabra o, en algunos casos, de otros sonidos.

Servicio de radiodifusión : Servicio de radiocomunicación cuyas emisiones se destinan a ser recibidas directamente por el público en general. Dicho servicio abarca emisiones sonoras, de televisión o de otro género.

Servicio telefónico : Servicio que permite a sus usuarios comunicarse directa o temporalmente entre sí, por medio de aparatos telefónicos y circuitos de la red telefónica pública.

Servicio telegráfico público : Servicio que asegura la aceptación y remisión de despachos y telegramas con brevedad y a corta o larga distancia a través de los telégrafos.

Servicio télex : Servicio telegráfico que permite a sus usuarios comunicarse directa o temporalmente entre sí por medio de aparatos arrítmicos y circuitos de la red telegráfica pública.

Servicio de radioaficionados : Servicio de institución individual, de intercomunicación y de estudios técnicos efectuado por aficionados, esto es por personas debidamente autorizadas que se interesan en la radiotécnica con carácter exclusivamente personal y sin fines de lucro.

Servicio espacial : Servicio de radiocomunicación entre estaciones terrestres y estaciones espaciales, o entre estaciones espaciales, o entre estaciones terrenas cuando las señales son retransmitidas por estaciones espaciales o transmitidas por reflexión en objetos situados en el espacio, excluyendo la reflexión o dispersión en la ionósfera o dentro de la atmósfera de la Tierra.

Servicio especial : Servicio de telecomunicación no definido en forma específica en otra parte de la presente ley o su reglamentación destinado a satisfacer determinadas necesidades de interés general y no abierto a la correspondencia pública.

Servicio limitado : Servicio de telecomunicación ejecutado por estaciones no abiertas a la correspondencia pública y que está destinado al uso exclusivo de personas físicas o jurídicas determinadas.

Servicio interno : Servicio de telecomunicación entre oficinas o estaciones de telecomunicación de cualquier naturaleza que se hallen dentro del territorio de la Nación y en los lugares sometidos a su jurisdicción.

Servicio internacional : Servicio de telecomunicación entre oficinas o estaciones de cualquier naturaleza del servicio interno, con las de otros países.

Correspondencia de telecomunicaciones : Toda comunicación que se efectúe por los medios de telecomunicaciones públicos o privados autorizados.

Sistema nacional de telecomunicaciones : Es el conjunto de estaciones y redes de telecomunicaciones integradas, alámbricas o inalámbricas abierto a la correspondencia pública para el tráfico interno e internacional.

Todo vocablo o concepto no definido en esta ley, tiene el significado establecido en los convenios y reglamentos nacionales e internacionales.

ART. 3. -- Son de jurisdicción nacional :
a) Los servicios de telecomunicaciones de propiedad de la Nación.
b) Los servicios de telecomunicaciones que se presten en la Capital Federal y en el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
c) Los servicios de telecomunicaciones de una provincia interconectados con otra jurisdicción o con un estado extranjero.
d) Los servicios de radiocomunicaciones de transmisión y/o recepción cualquiera fuera su alcance.

ART. 4. -- Es competencia del Poder Ejecutivo Nacional :
a) [inciso excluído por Decreto 59/90]
b) [inciso excluído por Decreto 59/90]
c) Fiscalizar toda actividad o servicio de telecomunicaciones.
d) Administrar las bandas de frecuencias radioeléctricas.
e) Fijar tasas y tarifas de los servicios de jurisdicción nacional.

ART. 5. -- La recepción directa de telecomunicaciones recibidas desde satélites de la Tierra queda sujeta a la jurisdicción nacional.

ART. 6. -- No se podrán instalar ni ampliar medios ni sistemas de telecomunicaciones sin la previa autorización pertinente. Se requerirá autorización previa para la instalación y utilización de medios o sistemas de telecomunicaciones, salvo los alámbricos que estén destinados al uso dentro de los bienes del dominio privado. Las provincias o municipalidades no podrán expropiar las instalaciones de telecomunicaciones, ni suspender, obstaculizar o paralizar las obras o los servicios de jurisdicción nacional.



TITULO II

Consejo Nacional de Telecomunicaciones
(CONATEL)

ART. 7. -- Créase en jurisdicción del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones - el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL).

ART. 8. -- La misión de CONATEL, será orientar, coordinar, promover, fomentar el desarrollo, intervenir en la autorización y fiscalización de las actividades de telecomunicaciones dentro del ámbito de aplicación y competencia de la presente ley, con excepción de los sistemas de telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; de los servicios comprendidos en el Capítulo V y otros que expresamente excluye esta ley.

ART. 9. -- Compete al CONATEL.
a) Participar en la elaboración de la política nacional de telecomunicaciones;
b) Coordinar y fiscalizar las actividades de telecomunicaciones que realizan los entes estatales, privados y mixtos, para obtener el mayor rendimiento y economicidad de los sistemas en estricta coherencia con las políticas y estrategias nacionales;
c) Proyectar las normas legales referentes a telecomunicaciones, incluida la reglamentación de la presente ley y el estatuto del CONATEL;
d) Participar en la aprobación de los reglamentos de servicio;
e) Intervenir en la coordinación de los planes de telecomunicaciones para servir a las políticas y estrategias nacionales;
f) Participar en el dictado de las normas para instalación y explotación de equipos de telecomunicaciones. Participar en la fijación y certificación de los índices de calidad a que deben ajustarse la fabricación de materiales y equipo;
g) Promover el desarrollo de la industria nacional de telecomunicaciones;
h) Asesorar en la promoción para la incorporación de la mayor cantidad de profesionales y técnicos argentinos de la especialidad de telecomunicaciones y de las afines en los entes estatales, privados o mixtos, para desempeñar funciones acordes con sus capacidades;
i) Participar en el fomento de la investigación y asistencia técnica para el progreso y perfeccionamiento de las telecomunicaciones;
j) Proponer la ejecución de medidas que aseguren eficientes telecomunicaciones, con aquella parte o partes del país que sean declaradas Teatro de Operaciones o Zonas de Emergencias;
k) Participar en el asesoramiento y coordinación en materia de censura, interferencia u otras limitaciones en el empleo de los sistemas de telecomunicaciones, en caso de guerra, conmoción interna y situaciones que afecten la seguridad nacional;
l) Participar en el otorgamiento y cancelación de permisos, autorizaciones y licencias para la instalación, explotación, uso, ampliación, modificación y traslado de los distintos medios o sistemas de telecomunicaciones y, recomendar la intervención del Poder Ejecutivo Nacional en los casos que corresponda, excepto lo previsto en el Capítulo V de Radiodifusión;
ll) Participar en la aprobación, según corresponda, de los estatutos y reglamentos de los organismos y empresas que desarrollen actividades de telecomunicación;
m) Proponer la representación de la Administración Nacional en las conferencias, reuniones, congresos y organizaciones nacionales e internacionales; participar en la elaboración y proposición de las ponencias a presentar y asesorar con respecto a los tratados, acuerdos y convenios en los que el país sea parte;
n) Participar en la realización y coordinación de estudios y formulación de recomendaciones relativas a telecomunicaciones, para servir a los organismos nacionales e internacionales;
ñ)Administrar las bandas de frecuencias para los diferentes servicios de radiocomunicaciones y asignar las frecuencias correspondientes;
o) Proponer las medidas necesarias para impedir las interferencias y otros perjuicios en el uso y explotación de los sistemas de telecomunicaciones;
p) Participar en la determinación de los requisitos que deberá satisfacer el personal afectado al establecimiento, operación y mantenimiento de los sistemas de telecomunicaciones y en el otorgamiento de las habilitaciones y certificaciones cuando corresponda;
q) Intervenir en los proyectos de tarifas, tasas y gravámenes a las actividades de telecomunicaciones;
r) Asesorar con respecto a las sanciones a aplicar a las que infrinjan las disposiciones de la presente ley y su reglamentación.

ART. 10. -- El Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) se constituirá con Un (1) Presidente, que será el Subsecretario de Comunicaciones y Un (1) Representante del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, del Ministerio del Interior, del Ministerio de Defensa, del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones -, del Ministerio de Cultura y Educación, de los Comandos en Jefe de las Fuerzas Armadas y de la Secretaría de Planeamiento y Acción de Gobierno.

ART. 11. -- El CONATEL funcionará en forma permanente y de acuerdo con las normas que fije su estatuto orgánico y la reglamentación de esta ley; pudiendo constituir las comisiones especiales que juzgue necesarias integradas por representantes de intereses oficiales y/o privados. Las decisiones del Consejo se adoptarán por mayoría de votos. En caso de empate el voto del Presidente se computará doble, acompañando en todos los casos el dictamen de la minoría.

ART. 12. -- Los miembros del Consejo deberán satisfacer los siguientes requisitos :
a) Ser argentinos nativos o por opción, mayores de edad y de antecedentes intachables;
b) Tener experiencia en materia de telecomunicaciones y nivel universitario o conocimientos equivalentes, cuando se trate de miembros civiles;
c) Tener la especialidad u orientación afín con telecomunicaciones y ser preferentemente oficiales superiores en actividad, cuando se trate de miembros militares;
d) No estar en ninguna forma vinculados con intereses privados de telecomunicaciones, que sean nacionales o internacionales, mientras permanezcan en sus cargos.

ART. 13. -- Los miembros civiles tendrán una permanencia de Cinco (5) años en sus funciones mientras pertenezcan a los organismos que representan y al término de su mandato podrán ser nombrados nuevamente. Los miembros