|
|
|
|
|
Caso Cabello: un secretario de la fiscalía de Saavedra fue
citado a prestar declaración indagatoria. ¿Había razones suficientes para ello? ¿O se
trata de una nueva operación mediática sobre la Justicia?
|
|
|
Todos recuerdan el caso Cabello: el muchacho
que, corriendo una picada en Av. Cantilo con un auto especialmente preparado, embistió el
vehículo en el que transitaban una señora y su hija de 3 años, que murieron incineradas
como consecuencia del evento. La magnitud del suceso y la desproporción entre las
condiciones socio-económicas de sus protagonistas causaron indignación en la gente en
general. En el momento del impacto, el vehículo de Cabello registraba una velocidad
superior a los 130 km/hora, a pesar de que su frenada había dejado una huella de varios
metros de largo, lo que permite suponer que en realidad la velocidad a la que transitaba
era notoriamente superior.
Por cuestiones jurisdiccionales, la
investigación recayó en la Oficina de Fiscales de Circuito para los barrios de Saavedra
y Núñez, zona donde se está realizando una experiencia inédita en nuestro país,
consistente en acercar el Ministerio Público a los vecinos y a los distintos barrios para
generar una mayor inmediatez en la prevención, investigación y castigo de los delitos.
Mientras durase el sumario y como
medida precautoria, al procesado le fue prohibido conducir toda clase de vehículos. Pero
aparentemente Cabello habría violado tal prohibición, ya que algunos testigos lo
habrían visto manejando como si tal cosa. Los mismos fiscales que tienen a su cargo la
investigación del homicidio constataron los dichos de tales testigos y requirieron la
inmediata detención de Cabello por violar la interdicción indicada.
Pero días después, uno de los
testigos que poco tiempo atrás había declarado categóricamente y bajo juramento haber
visto a Cabello conduciendo un rodado, se echa atrás en sus dichos e insinúa que su
declaración testimonial habría sido obtenida bajo presión.
Pues bien, el 17 de mayo el
secretario que interrogó al testigo fue indagado por este hecho...
Como uno de los propósitos de
Legalmanía es profundizar en el análisis y debate de los hechos, creemos propicio volcar
en estas líneas algunas meditaciones:
-
Lo que llamó la atención respecto de la conducta
del secretario imputado fue el modo en que se tomó la declaración: en lugar de citar al
testigo por cédula o telegrama para "dentro de unos días", el funcionario se
trasladó de inmediato al lugar en que aquél se encontraba para registrar la autenticidad
de sus dichos.
-
Precisamente lo que toda la sociedad viene
reclamando desde hace años, cuando imputa morosidad e ineficiencia de la Justicia:
celeridad en la investigación, no permitir el paso del tiempo, no permitir el
"armado" de historias exculpatorias, inmediatez.
-
Demás está decir que fue el mismo Congreso
Nacional, al modificar el Código de Procedimientos en lo Penal y la ley de Ministerio
Público, el que invistió a los fiscales de estas facultades. También fue en ese sentido
que se comenzó esta experiencia de inmediación en Saavedra. Para cumplir con aquel
reclamo general.
-
Salvo que la investigación demuestre lo contrario,
por ahora, para nosotros, el Secretario indagado es inocente. Esto no es una intuición,
sino un principio constitucional. Pero parecería que su inocencia queda en tela de juicio
por los dichos de un testigo que, días más tarde, "retira lo dicho". Palabra
de testigo contra palabra de Secretario. En fin...
-
Sin embargo, varios programas radiales, entre los
que se destaca el de Daniel Hadad, critican con frecuencia el trabajo que se realiza en la
fiscalía mencionada, incluso por la investigación del caso Cabello.
-
Y en particular, ha hecho pública su opinión
condenatoria respecto del secretario hoy indagado.
-
Hace poco menos de quince días, dos de los máximos
responsables de la Fiscalía de Saavedra (los Dres. José María Campagnoli e Ignacio
Rodríguez Varela) pidieron se cite a prestar declaración indagatoria a unos 60
funcionarios o ex funcionarios públicos en el marco de la investigación de las
irregularidades que eventualmente se cometieron en la transferencia de la
"Rural" por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Algunos de los
imputados: el presidente De la Rúa, el ex presidente Menem, el futuro jefe de gobierno
Aníbal Ibarra, el excandidato Domingo Cavallo y el ex Ministro del Interior Carlos
Corach.
-
Se trata de los mismos fiscales que en su momento
obtuvieron el procesamiento, detención y posterior condena del célebre concejal Pico y,
en otra causa, investigaron a más de 250 inspectores municipales sospechados de
corrupción.
-
Digamos que, a estos fiscales, enemigos no les
faltan.
Repito: no es nuestra intención
intervenir en la investigación ni "tomar partido", pero creemos que en este
espacio no podía faltar una referencia a este caso de interés público.
Y un llamado a la reflexión: los
fiscales de Saavedra son notorios precisamente por el énfasis que ponen en el
cumplimiento de su misión. Impetu y dedicación que todos querríamos ver reflejado
también en otras causas de interés público.
Mucho más fácil y cómodo que
echarse encima rivales de peso político pesado (y junto con ellos a los variados
periodistas que les dan sustento y apoyo) resulta mirar para el costado y dedicarse a
investigar el robo de gallinas en las granjas. Y llevarse bien con la radio.
Seguramente estas actitudes
resultan incómodas para aquellos funcionarios judiciales que (sin que esto importe
endilgarles falta alguna) carecen de atributos equivalentes a los que aquí hemos citado.
A veces no se trata sólo de cumplir con la ley, sino del modo en qué se cumple con ella.
Pueden leerse las opiniones de los distintos legalmaníacos que participan en el foro
sobre empleados judiciales.
Pero hoy por hoy, parece que la
radio ataca. Y su blanco no tiene un poder mediático equivalente. Porque en lugar de
dedicarse a los negocios, consagra sus días a combatir el delito.
|
|