EL QUE "SE VAYAN TODOS" ES UN PROBLEMA POLÍTICO COMUNICACIONAL

Por Juan de Dios Romero 
18/07/02

El sufrimiento y el malestar son una de las causas fundamentales de la ignorancia de lo que uno "es", es decir de lo que "Yo soy".

El malestar o el sufrimiento persiste aún en quienes sean sujetos instruidos en disciplinas complejas y especializadas. Aún más, la especialización conspira contra una visión global, por tratarse de una formación necesaria en lo profesional e ineficiente para afrontar lo general, lo total, lo común.

Es sumamente improbable que el "otro sepa como soy", como es mi "yo", y yo o él puede solo "creer" como es mi "yo" pero estar equivocado.

Solamente "conociéndome" reduzco mi sufrimiento y mi malestar, por llegar a conocerme y a conocer el porque "recibo" las cosas de determinada forma.

Este camino: el de llegar a conocerme como realmente soy, le otorga un gran sentido a mi vida y a lo que me sucede.

Entonces, lo que me sucede solo tiene la dimensión de lo que le corresponde y no la de la que yo le otorgo desde mi ignorancia de mi propio yo, de mi ego.

Llego a reconocer la verdadera entidad y naturaleza de lo otro y del otro y eso, disminuye el malestar, en intensidad y en su duración.

El alcanzar este equilibrio es un camino. El de conocer la realidad, inclusive la realidad de nuestra comunidad. Lo que es muy distinto a "creer" como es realmente la realidad.

"Conocer" es reducir drásticamente la incertidumbre y ello reduce el malestar  y el dolor.

El conocer no es abordar una parcialidad. El conocer es tomar conciencia del todo.

El todo no es una parcialidad, no es un sector, no es una fracción, no es un partido.

El concepto de partido es un concepto controversial, sobre todo cuando los comunes denominadores envuelven a casi todas las personas. Mas allá de los "partidos".

Si todos los que están en partidos persisten en lo parcial, todos ellos están impugnados y desvalorizados. Y todos los partidos son percibidos como una parcialidad de la realidad. Así como la economía global no es la suma de las economías parciales, la política total no es la suma de las políticas de los partidos.

En mi opinión, esta es la interpretación sintetizada en el "que se vayan todos".

Se refiere a todos los que abordan la totalidad desde lo parcial de sus visiones mediatizadas.

Dejará de ser peligroso el" que se vayan todos", cuando con la suficiente entidad y la adecuada naturaleza algunos presenten alternativas "totalizadoras" desde el "conocimiento del verdadero yo de nuestra comunidad"

Pero esa "presentación también  está condicionada". Para que llegue a toda la comunidad como propuesta, necesita de los medios y esos medios, están mediatizados.

Este es el verdadero nudo gordiano del "encuentro de propuestas".

Y ello obedece a la configuración, la construcción, la intensidad y la" forma" que la comunicación  ha adoptado en Argentina. Esta comunicación es solo "radial", es decir centrífuga o centrípeta- No une a los sujetos entre sui, sino solo por la interface del centro.

El poder sobre ese centro, debe democratizarse. No debe ser absoluto. Porque una norma no está por sobre la realidad, esta siempre la precede y, si no se comprende la realidad la desborda a la misma norma y esa situación no es la anarquía, lo es para el que considera que la norma debe prevalecer. Si tiene el tino de adelantarse a los hechos, en una prospectiva saludable, la anarquía  será solo un malestar, es decir, solo incertidumbre y, en ese estadio es evitable con sabiduría y comprensión del "yo" del todo.  

Esa actividad, se denomina "política".

La Actividad Política es la acción para comprender y hacer comprender. Es la actividad que responde a lo que pretende la mayoría de las personas y esas personas depositan en otras la concreción de lo que buscan las dos partes. Las comunicaciones masivas bidireccionales  han  sofisticado esta forma de interactuar, donde muchas veces la imagen se impone a lo que es mas esencial en esa circunstancia. 

Tratar como "entretenimiento full time" a esta actividad es degradar la naturaleza de su problemática, que no es otra que el presente de todos. Ese presente es más importante que el pasado y el futuro, porque allí se dirime esto último y, cuando esto último ocurre, como presente, se dirime como" se puede" y no como " se debe " , debido a aquel presente previo mal dirimido.

Este camino, no es un círculo, es una espiral, que en cada giro lleva a contener mayor grado de desconocimiento de lo que el "otro" es y el mismo otros ,encuentra mayor dificultad en llegar a "conocerse" verdaderamente, aumenta el malestar de todos y, la crisis, se torna insoportable.

Ese nivel de insoportabilidad tiene dos posibilidades, se devora a sí misma en una esquizofrenia auto destructiva o, produce un cambio de toda la situación pero, mal producido, y esa malformación de su génesis funcional, devora a sus primeros actores, irremediablemente.

Y éste es el momento más peligroso de todo cambio. El cambio "del " sujeto, no el cambio "de " sujeto: que no es lo mismo. 

DR. JUAN DE DIOS ROMERO
LE 4.308.435
Buenos Aires
Argentina.