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El sufrimiento y el malestar son una de las
causas fundamentales de la ignorancia de lo que uno "es",
es decir de lo que "Yo soy".
El malestar o el sufrimiento persiste aún en
quienes sean sujetos instruidos en disciplinas complejas y
especializadas. Aún más, la especialización conspira contra una
visión global, por tratarse de una formación necesaria en lo
profesional e ineficiente para afrontar lo general, lo total, lo común.
Es sumamente improbable que el "otro sepa
como soy", como es mi "yo", y yo o él puede solo
"creer" como es mi "yo" pero estar equivocado.
Solamente "conociéndome" reduzco mi
sufrimiento y mi malestar, por llegar a conocerme y a conocer el
porque "recibo" las cosas de determinada forma.
Este camino: el de llegar a conocerme como
realmente soy, le otorga un gran sentido a mi vida y a lo que me
sucede.
Entonces, lo que me sucede solo tiene la
dimensión de lo que le corresponde y no la de la que yo le otorgo
desde mi ignorancia de mi propio yo, de mi ego.
Llego a reconocer la verdadera entidad y
naturaleza de lo otro y del otro y eso, disminuye el malestar, en
intensidad y en su duración.
El alcanzar este equilibrio es un camino. El de
conocer la realidad, inclusive la realidad de nuestra comunidad. Lo
que es muy distinto a "creer" como es realmente la
realidad.
"Conocer" es reducir drásticamente
la incertidumbre y ello reduce el malestar
y el dolor.
El conocer no es abordar una parcialidad. El
conocer es tomar conciencia del todo.
El todo no es una parcialidad, no es un sector,
no es una fracción, no es un partido.
El concepto de partido es un concepto
controversial, sobre todo cuando los comunes denominadores envuelven
a casi todas las personas. Mas allá de los "partidos".
Si todos los que están en partidos persisten
en lo parcial, todos ellos están impugnados y desvalorizados. Y
todos los partidos son percibidos como una parcialidad de la
realidad. Así como la economía global no es la suma de las economías
parciales, la política total no es la suma de las políticas de los
partidos.
En mi opinión, esta es la interpretación
sintetizada en el "que se vayan todos".
Se refiere a todos los que abordan la totalidad
desde lo parcial de sus visiones mediatizadas.
Dejará de ser peligroso el" que se vayan
todos", cuando con la suficiente entidad y la adecuada
naturaleza algunos presenten alternativas "totalizadoras"
desde el "conocimiento del verdadero yo de nuestra
comunidad"
Pero esa "presentación también
está condicionada". Para que llegue a toda la comunidad
como propuesta, necesita de los medios y esos medios, están
mediatizados.
Este es el verdadero nudo gordiano del
"encuentro de propuestas".
Y ello obedece a la configuración, la
construcción, la intensidad y la" forma" que la
comunicación ha adoptado en Argentina. Esta comunicación es solo
"radial", es decir centrífuga o centrípeta- No une a los
sujetos entre sui, sino solo por la interface del centro.
El poder sobre ese centro, debe democratizarse.
No debe ser absoluto. Porque una norma no está por sobre la
realidad, esta siempre la precede y, si no se comprende la realidad
la desborda a la misma norma y esa situación no es la anarquía, lo
es para el que considera que la norma debe prevalecer. Si tiene el
tino de adelantarse a los hechos, en una prospectiva saludable, la
anarquía será solo un
malestar, es decir, solo incertidumbre y, en ese estadio es evitable
con sabiduría y comprensión del "yo" del todo.
Esa actividad, se denomina "política".
La Actividad Política es la acción para
comprender y hacer comprender. Es la actividad que responde a lo que
pretende la mayoría de las personas y esas personas depositan en
otras la concreción de lo que buscan las dos partes. Las
comunicaciones masivas bidireccionales
han sofisticado
esta forma de interactuar, donde muchas veces la imagen se impone a
lo que es mas esencial en esa circunstancia.
Tratar como "entretenimiento full
time" a esta actividad es degradar la naturaleza de su problemática,
que no es otra que el presente de todos. Ese presente es más
importante que el pasado y el futuro, porque allí se dirime esto último
y, cuando esto último ocurre, como presente, se dirime como"
se puede" y no como " se debe " , debido a aquel
presente previo mal dirimido.
Este camino, no es un círculo, es una espiral,
que en cada giro lleva a contener mayor grado de desconocimiento de
lo que el "otro" es y el mismo otros ,encuentra mayor
dificultad en llegar a "conocerse" verdaderamente, aumenta
el malestar de todos y, la crisis, se torna insoportable.
Ese nivel de insoportabilidad tiene dos
posibilidades, se devora a sí misma en una esquizofrenia auto
destructiva o, produce un cambio de toda la situación pero, mal
producido, y esa malformación de su génesis funcional, devora a
sus primeros actores, irremediablemente.
Y éste es el momento más peligroso de todo
cambio. El cambio "del " sujeto, no el cambio "de
" sujeto: que no es lo mismo.
DR. JUAN DE DIOS ROMERO
LE 4.308.435
Buenos Aires
Argentina.
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