¿PROMOVEMOS O NO LOS BANCOS OFF SHORE COMO UNA PROTECCIÓN CONTRA LA INCONSCIENCIA O LA INDECENCIA DEPREDAORA DE NUESTROS POLÍTICOS PARA LOS AHORROS DE LAS MAYORÍAS NACIONALES?

Dr. Alberto D.R. Salinas-Goytía (*)
18/07/02

Por supuesto que los offshore no son lo mejor de lo mejor ni a prueba de tontos y giles de toda clase y especie. Pero, entre dos males, siempre, la logica y el mediano buen sentido común, nos lleva a escoger el menos malo, ya que el "mas mejor" no esta disponible.

Todos los que hoy no están penando en Argentina, es por que a sus ahorros los tenían en off shores de escogencia propia. Esto es, en bancos fuera de Argentina.

Nadie en Argentina con cuentas en el Citibank de EEUU o de cualquier otra parte fuera de Argentina, está dentro del corralito ni del corralón. Pero, todos los que no estando "acomodados", tenían sus reservas en el citibank dentro de Argentina, están metidos hasta el tutano en el corralón o, si tienen suerte, en el corralito.

La propuesta de los bancos off shore, es para beneficiar a los que de propio "motus propio," por ignorancia, por inadvertencia, por confusión, por negligencia o por cualquier otra razon de las que prevalecen en las mayorias menos privilegiadas de todas partes, se poerjudicaron ya tantas vees y, hoy, están debatiéndose dentro de los corrales financieros argentinos.

Ellos tambien tambien se beneficiarían del escudo que los bancos offshore, especialmente en Argentina, ponen para ellos mismos, sus asociados y clientelas, contra el avasallamiento depredador e ignorante sinfin de la clase mafiosa o inconsciente de los politicos nacionales.

Ninguno de los bancos que tienen los ahorros de argentinos en Argentina encorralados dentro de Argentina, tienen encorralados a sus clientes, argentinos y no argentinos, fuera de Argentina. Este es un hecho incontrovertible. No les convien y no podrían sobrevivir si así lo hicieran.

¿Por que? Muy sencillo, las medidas sin sentido que combinaron devaluación con pesificación asimétrica hicieron perder a las instituciones financieras argentinas, en Argentina, el 70% o más de sus patrimonios. Y, esas instituciones, por más que hayan ganado y llevado de sus ganancias al exterior en el pasado, NO son instituciones de beneficencia. Son empresas. Buscan como todas, el lucro. Y, como todas, defienden lo que ya ganaron. Lo que está ya en caja, en click caja, ya está fuera de juego. Lo otro, lo que tienen ahora y lo que esperan tener mañana, es lo que defienden. Es lo lógico.

Concluyendo y cerrando, los ahorristas argentinos con fondos en el citibank de Argentina y en citibanks de otras partes, tienen encorralados solamente la parte que inconscientemente escogieron tener en Argentina. Lo que tienen en los citibanks fuera de Argentina, les permite aguantar el chubasco. Igual con todos los otros bancos extranjeros.

Frente a esta realidad, y sabiendo que con la tradición argentina de los últimos 80 años, esto se ha repetido tantas veces, y probablemene se seguirá repitiendo tantas veces más,

¿por qué no somos más humanitarios y solidarios, permitiendo y apoyando que con los off shores, los menos privilegiados de la sociedad, también se protejan o queden protegidos, a pesa de ellos, de la suciedad de sus políticos y líderes sociales y comunales de toda especie depredadora prevalente nacionalmente, provincialmente e incluso municipalmente, por no mencionar todas las demás organizaciones donde prevalecen imperialmente? Sí, seamos solidarios y, solidariamente, comprendamos y apoyemos esta verdad de tanto peso y cuño.

Algo adicional, hay que escoger entre los off shores. Los hay de todo tipo. Y, para escogerlos, como siempre, lo que cuenta es la confiabilidad. Que yo sepa, de entre todos los argentinos que desde hace décadas de décadas financian cerca o más del 80% de la cartera de financiamiento de la First National Bank of Boston, o algo parecido, en la Bahamas y otros bancos reconocidos de las islas, jamás perdieron un centavo. Jamás les encorralaron sus ahorros, tal como se los encorralaron, ya más de dos veces en los ultimos 10 años, aquí en Argentina. O de las tantas veces que, esos mismos señores de la política, con las devaluaciones, desde alrededor de 1951, les diluyeron o disolvieron sus ahorros, con las devaluaciones representadas por los 13 ceros que ya llevamos quitados, hata ahora, al signo monetario nacional, al que todavía muchos insistimos en mantener y no reemplazar, lógicament por una moneda fuerte, lejos del alcance manipulativo de nuestros desconfiables políticos y líderes.

* Consultor y conferencista Internacional