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Todas y todos los que hoy nos encontramos ante la tribuna más alta de
nuestra nación mexicana, al pueblo de México y el mundo.
Hermanos y hermanas del congreso nacional indígena.
Al paso de casi 500 años hemos seguido cultivando la semilla
de la verdad, nosotros todos los indígenas de México.
Heredamos lo mas valioso de la historia, la memoria de nuestros más
viejos abuelos, la palabra verdadera.
Para los pueblos más primeros, la ley fue la palabra verdadera y entre
ellos y ellas, caminó y camina dentro de todos y todas, ellos y nosotros.
Porque en los hombres y mujeres primeros, los que con ellos caminaba la
verdad, las palabras siempre fueron cumplidas.
Y por eso se dijeron que los hombres y mujeres que cumplen su palabra, son
hombres y mujeres de mucha ley.
Porque hicieron cumplir lo que ellos y ellas se comprometieron con su
palabra.
Por eso, el no cumplir la palabra para ellos, para nuestros más
viejos, fue y es una vergüenza.
Porque al fallarle a la palabra se perdía la confianza de la palabra y no
la creen otra vez.
Por eso nunca le faltaron respeto a la palabra.
La palabra cumplida da confianza.
La palabra consigue que crean en ella y no dudan de ella.
Porque la palabra que se cumple se respeta siempre.
Porque en un antes de por sí nuestros abuelos más viejos sabían
que la palabra no vive en la boca, sino que la palabra sale del
pensamiento y del corazón.
Por eso la palabra es seria, respetuosa y cumplida, por eso el amor,
el cariño, la confianza es la llave de la verdad que la palabra encontró
cumpliendo lo que empeñó la palabra verdadera.
Por eso cuando hablamos también nosotros, los zapatistas, somos muy
sinceros.
Porque tenemos la herencia de nuestros abuelos que nos dejaron y nos enseñaron,
por generaciones, que la palabra verdadera es lo único con lo que podemos
demostrar haciendo cumplir la palabra empeñada a lo que uno se compromete
y es la palabra verdadera.
En nuestros pueblos hoy y siempre, son sinceras nuestras palabras y
esta palabra da crédito y confianza.
No como lo que hoy existe en nuestro país y en el mundo que ya no
es la palabra lo que da confianza y seguridad.
Esa palabra, la primera la de nuestros más viejos abuelos,
quisieron taparlo engañando, sembrando la desconfianza, comprando con
dinero para que así se olvidara.
La palabra más primera quisieron esconderla, quisieron olvidarla,
ofreciendo el mundo del dinero de la mercancía, de los tratados de libre
comercio, la globalización.
Querían taparnos diciéndonos que todos somos iguales.
Que ya vivimos en un país de igualdad, que es el mejor.
Así querían engañarnos con falsedades y con mentira.
Nuestros pueblos se quedaron viendo, se pararon y se preguntaron,
como de por sí era y es el modo de los viejos más primeros.
Estas cosas no son nuestras, traen muchos papeles que no conocemos.
Déjenlo que se vayan, es otra cosa lo que quieren.
Nosotros solo queremos ser reconocidos.
Que nos den un lugar de por sí en nuestra historia y que nos respeten así
como somos.
Así hablaron nuestros abuelos, los más viejos, los primeros, no
dejaron que se perdiera su palabra.
Se volvió a quedar en los sabios corazones, por eso no pudieron
mentirle, no pudieron engañarla a la palabra primera, los que poblaron
estas tierras mas primeras, los que le dieron el nombre y la memoria.
Por eso señores y señoras diputadas y senadores del congreso de la
unión de nuestro país méxico, queremos decirles que nosotros los indígenas
zapatistas somos herederos legítimos, venimos más allá del ayer,
venimos de la palabra mas primera, somos los descendientes, los que
primero poblaron estas tierras.
Y por eso cuando decimos nuestra palabra, que aceptábamos la
iniciativa de ley de la cocopa sobre los derechos y cultura indígena,
respetamos el compromiso de nuestra palabra.
Dijimos que lo vamos a defender, también lo cumplimos y respetamos
nuestra palabra porque así lo hemos aprendido y nuestra palabra no
cambia.
Porque la palabra verdadera no es algo que se moderniza, no se caduca.
La palabra verdadera no podrán cambiarlo jamás, porque tiene sus raíces
en lo más profundo del corazón de la madre tierra y nunca podrán acabar
con ella.
Por eso hoy queremos decirles que nosotros los zapatistas siempre vamos a
cumplir en lo que nosotros nos hemos comprometido con nuestra palabra.
Que cuando éstas 3 señales se cumplan, vamos a seguir el diálogo.
No vamos a pedir más de lo que ya hemos dicho porque cuando a algo nos
comprometemos sabemos cumplir nuestra palabra es nuestra garantía y
haremos honor por cumplir nuestra palabra que ya dijimos.
Porque lo único que tenemos es nuestra palabra.
Lo que aquí les decimos no le vamos a fallar.
Tampoco los vamos a engañar, mucho menos les podemos decir
mentiras.
Para nosotros, los del ejército zapatista de liberación nacional, la
palabra que les decimos son palabras sinceras que nacen de nuestro corazón
y nuestra alma.
Por eso insistimos en el cumplimiento de las 3 señales que cuando se
cumplan lo que sigue es el diálogo.
Y hoy queremos darles a saber ante esta cámara de diputados y
senadores y ante el pueblo de méxico y el mundo, que cuando se acabe las
mesas que faltan, de democracia y justicia, la de bienestar y desarrollo,
la mesa especial del derecho de la mujer y se cumplan lo que acordamos en
estas mesas que faltan nosotros decimos que ahí se acaba el diálogo
porque se resuelven las causas que empezaron el conflicto en 1994.
Nosotros los rebeldes zapatistas no vamos a agregar más cosas, porque eso
de agregar mas no es bueno ante los ojos del pueblo de méxico y el mundo.
Una vez cumplida nuestras demandas, el pueblo de méxico vivirá una
verdadera paz con democracia, libertad y justicia para todo el pueblo de
méxico,
para que esto sea posible.
Todos los pueblos indígenas de méxico hicimos nuestra la iniciativa de
ley de la cocopa, porque recogió nuestras palabras que dijimos cuando nos
juntamos el gran colectivo en san andrés sakamchen de los pobres para dar
nuestra palabra.
Todos los pueblos indígenas y no indígenas la hicimos nuestra,
porque nuestra es la palabra y depositamos en todas y todos ustedes
nuestros pensamientos y nuestros mejores esfuerzos por los sentimientos
que vivimos de olvido de pobreza y arginación.
Ustedes como representantes del pueblo les depositamos nuestra palabra a
través de la iniciativa de ley cocopa.
Por eso tenemos esperanzas que como buenos senadores y diputados puedan
hacer una ley que reconozca que los pueblos indígenas de todo méxico ya
se encuentren contemplados escritos en la ley más grande de méxico que
es la constitución de los estados unidos mexicanos.
Esta iniciativa de ley cocopa. Allí está nuestra palabra, está el
anhelo de millones de indígenas y eso lo saben todos ustedes.
Nosotros los zapatistas siempre les hemos hablado con la verdad, de
nosotros no tengan duda.
Nosotros sabremos cumplir nuestra palabra, la más grande, la más
valiosa, la más importante.
Cuando todo se cumpla, la memoria, la historia lo dirá que nuestra
palabra siempre fue fiel y sincera.
Al mismo tiempo, en la historia de nuestro país que es la república
mexicana queda escrita en la historia que en el año 2001 se reconocieron
los derechos de los pueblos indígenas de méxico y que las cámaras de
diputados y senadores, a través del reconocimiento constitucional de
derechos y cultura indígena, ayudaron a seguir el camino del diálogo y
negociación incorporándolos el derecho de los pueblos más primeros.
Por eso la palabra primera 5 siglos ha vivido, pero hoy volvemos a
aparecer en el corazón de nuestros suelos quienes hoy recordamos el
nombre de tenochtitlan.
Así le llamaron los que poblaron estos suelos bajo el mismo cielo.
Y hoy hemos venido en otros tiempos juntos con la palabra verdadera, para
decirles a ustedes como senadores y diputados que representan al pueblo
mexicano, que no queremos morir, que queremos vivir en el mundo juntos,
sin olvido, sin pobreza, sin desesperación y sin marginación.
Queremos vivir en nuestro mismo país, no queremos dividirnos,
queremos que nos den un lugar, a vivir como de por sí sabemos vivir, con
respeto y unidad.
Nosotros los indígenas zapatistas no les vamos a quitar su trabajo de
diputados y senadores.
Ni mucho menos a desestabilizar al gobierno porque no es lo va a resolver
el problema de nuestros pueblos.
El deseo de nosotros los pueblos indígenas de méxico, es que se nos
reconozca nuestros derechos y creemos sinceramente en el congreso de la
unión.
El futuro del pueblo mexicano, está verdaderamente en sus manos.
Porque la digna encomienda que el pueblo les ha dado creemos que esta todo
a su muy merecido alcance.
También creemos que el pueblo de méxico somos merecedores, a vivir una
vida justa y digna.
Todos y todas somos merecedores.
Solo queremos decirles que nosotros los del ejército zapatista de
liberación nacional que en nuestro camino anda en nuestros corazones la
palabra verdadera.
Que nuestra palabra les dice la verdad, en nuestros corazones la palabra
verdadera.
En nuestros corazones se siente el deseo de vivir en un país mas
humano, mas justo y mas digno.
Luchamos con la palabra.
Caminamos junto a ella.
Los tiempos se han unido y caminan con la palabra.
Y el eco de su voz que grita se han escuchado en los rincones más
apartados de este mundo que grita
democracia libertad y justicia.
Por el reconocimiento a nuestros derechos indígenas y por construir una
paz justa y digna.
Viva el pueblo de méxico
vivan los pueblos indígenas de todo méxico
vivir por la patria o morir por la libertad
Muchas gracias.
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