NUEVO AUMENTO IMPOSITIVO
¿DONDE ESTA EL LIMITE?

Por Félipe Nicolás Yaryura Tobías
11/05/00

El gobierno continúa aumentando la presión impositiva, pero nada asegura que los efectos serán los deseados.

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El ministro de Economía Machinea debería leer al célebre autor italiano con quien comparte las primeras cinco letras de su nombre: Machiavelo (castellanizado, Maquiavelo), que en "El Príncipe" recomendaba al gobernante tomar todas las medidas "impopulares" juntas y al comienzo de su gobierno, mientras que las que serán apreciadas por el pueblo en general debían ir dosificándose.

Lejos de ello, los argentinos que pagan impuestos (que son más de los que parecen) se desayunan día a día con el redoblado esfuerzo fiscalista del Ministro.

La novedad de ayer: el adelanto (e incremento) de los anticipos de ganancias (que a muchos obligará a tomar el dinero) y el novedoso impuesto a la utililidad que para las empresas dejan los plazos fijos bancarios.

Este último, además, brilla por lo absurdo. Sus consecuencias inmediatas serán:

  • Menores colocaciones financieras de las compañías privadas.

  • Consecuente aumento de las tasas de interés que los Bancos deberán pagar para mantener el nivel actual de depósitos.

  • Traslado de ese incremento del costo del dinero a quienes hoy son tomadores (empresas y particulares).

  • Aumento de los costos de producción para las empresas que, si pueden, lo trasladarán a los precios y, si no pueden, entrarán nuevamente en zona de riesgo.

  • Empobrecimiento de los particulares, que deberán destinar una mayor proporción de sus ya escasos ingresos al pago del sobrecosto financiero.

En algún momento, cabría preguntarse dónde encontraremos el límite para el aumento de la presión fiscal. Este límite reconoce tres componentes:

Un componente político, pues si bien todos apeciamos el esfuerzo para cerrar las cuentas fiscales y no aumentar el preocupante deficit, existe otra vía para tal objetivo, que es reducir o mejorar el gasto público. El gobierno se sigue ocupando de tareas que lleva adelante de modo ineficaz y caro, como la ayuda social, cuando existe infinidad de entidades intermedias y ONGs más eficientes y probadas.

Un componente económico, pues en algún lugar de la curva que describe la presión impositiva el aumento de los impuestos produce un efecto contrario, cual es la disminución de la recaudación en términos absolutos por la contracción de la economía en general (en un supuesto absurdo de un impuesto del 100%, nadie se ocuparía de trabajar o producir).

Y un componente legal, pues nuestra Constitución garantiza el derecho de propiedad (art.17) y obliga al Gobierno federal a imponer las contribuciones "equitativa y proporcionalmente a la población". Es difícil señalar en qué guarismo se encuentra esta barrera y más difícil aún que un Juez se anime a fijarla sin temor a excederse de su esfera de poder e invadir la de los restantes (Congreso y Ejecutivo).

Pero creemos necesario un debate amplio y abarcativo, en el que tengan especial cabida los principales contribuyentes.

Cierto es que esta discusión se da todos los años en el Parlamento, al votarse la ley de presupuesto. Y que todos participamos en la misma a través de nuestros diputados y senadores.

Pero sería una buena señal la introducción pública del tema y alguna campaña (incluso promovida por el propio gobierno) para que el común de la gente entienda las razones de estos "impuestazos" y pueda opinar con conocimiento de causa.