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Después de casi nueve años de investigación,
el juez federal Juan José Galeano resolvió que la ex funcionaria
menemista María Julia Alsogaray debe ser juzgada por el delito de
enriquecimiento ilícito, por lo que elevó el expediente a juicio
oral y público.
Fuentes judiciales informaron a Infosic que
Galeano hizo lugar al reclamo efectuado la semana pasada por los
fiscales del caso Eamon Mullen y José Barbaccia, y que la defensa
de la ex secretaria de Medio Ambiente no se opuso a que la causa sea
elevada a sorteo para el juicio.
El delito por el que Alsogaray será juzgada
tiene una pena que va de los dos a los seis años de prisión, multa
del 50 por ciento del valor del enriquecimiento, que en el caso, los
fiscales estimaron en en
2,5 millones de pesos, inhabilitación absoluta y perpetua y en caso
de ser condenada se le decomisarían sus bienes.
Los voceros consultados indicaron que la
defensora de Alsogaray, Perla Martinez de Buck respondió a los
cargos imputados y no se opuso al juzgamiento, por lo que el juez
cerró la instrucción y dio paso a que el tribunal oral que salga
sorteado examine si la ex funcionaria se enriqueció ilícitamente.
El juez consideró que "ya no vale la
pena" contestar una disputa que se generó entre las partes
(fiscales y acusada), por lo que "atento al estado de
autos" clausuró la instrucción de la investigación, según
explicaron las fuentes.
De esta forma, María Julia, quien además
enfrenta una veintena de denuncias, se sentará por primera vez en
el banquillo de los acusados.
Según el dictamen fiscal, Alsogaray deberá
explicar ingresos por 500 mil dólares que dice haber cobrado en
concepto de honorarios de la firma Astilleros Alianza, 100 mil dólares
de Estibajes Norte SRL, 300 mil dólares en concepto de fondos
reservados.
También será interrogada acerca de donaciones
familiares "de origen dudoso" que le habrían hecho sus
padres por 658 mil dólares, entre otros rubros.
Otro de los puntos claves del dictamen fiscal
es el que hace referencia a los gastos exhorbitantes que María
Julia hacía con sus tarjetas de crédito, incluso una extensión
que la dadivosa ex funcionaria le habría dado a su peluquero Diego
Impagliazzo.
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